domingo 13 de septiembre de 2026
- Edición Nº2839

Provincia

en los concejos

El PRO endurece la agenda libertaria y también propone arancelar servicios a extranjeros y no residentes

27/07/2026 14:11 | Concejales del PRO de Avellaneda y La Plata presentaron proyectos para cobrar prestaciones municipales a quienes no acrediten residencia en los distritos. Las iniciativas retoman el discurso de LLA, pero en algunos puntos van todavía más lejos.



Mientras La Libertad Avanza impulsa en la Legislatura bonaerense el arancelamiento de la salud pública y la educación universitaria para extranjeros sin residencia permanente, concejales del PRO decidieron profundizar esa agenda desde los municipios.

En Avellaneda y La Plata, ediles amarillos presentaron proyectos de ordenanza para establecer sistemas de cobro o recupero de costos sobre diferentes servicios municipales. La novedad política es que las propuestas no se limitan a acompañar la discusión promovida por los libertarios, sino que en algunos aspectos resultan todavía más restrictivas.

El caso más evidente es el proyecto presentado en La Plata por el concejal del PRO Nicolás Morzone, que no sólo contempla el cobro a extranjeros, sino también a ciudadanos argentinos que no puedan acreditar residencia en la capital bonaerense.

La avanzada revela una competencia dentro del espacio opositor para ver quién logra llevar más lejos el discurso de la prioridad fiscal para residentes, bajo el argumento de que los servicios locales son sostenidos principalmente por quienes pagan tasas e impuestos municipales.

En Avellaneda, prioridad para quienes pagan impuestos

El concejal del PRO Lucas Yacob presentó en el Concejo Deliberante de Avellaneda una iniciativa para arancelar determinados servicios municipales utilizados por extranjeros no residentes.

El proyecto alcanza prestaciones consideradas no esenciales, como el acceso a la pileta municipal y algunas actividades recreativas, pero también incorpora turnos programados y atenciones no urgentes en las salas municipales de Atención Primaria de la Salud.

Yacob justificó la propuesta al señalar que los vecinos de Avellaneda encuentran dificultades para acceder a determinados servicios debido a la existencia de cupos limitados.

“Hay ciertos servicios que son no esenciales, que brinda la Municipalidad y a los vecinos de nuestra ciudad, que son argentinos, que viven y pagan impuestos, a veces no les resultan accesibles por falta de cupos”, sostuvo.

Según el edil, los residentes que contribuyen con el sistema tributario local deberían contar con prioridad frente a personas extranjeras que utilizan las prestaciones municipales pero no tienen domicilio permanente en el distrito.

“Nosotros gobernamos para nuestros vecinos, para los argentinos que viven acá, que eligieron este país, que nacieron y que tienen familia”, afirmó Yacob, quien consideró “justificado” establecer un orden de prioridad en el acceso.

El concejal también planteó que los extranjeros no residentes deberían pagar por los servicios municipales que utilicen. “Está bien si quieren acceder, pero me parece que tienen que estar arancelados, como en cualquier parte del mundo”, expresó.

La crisis sanitaria como argumento

Yacob vinculó su proyecto con la situación del sistema municipal de salud, al que describió como saturado desde hace años.

El edil aseguró que los bajos salarios dificultan la incorporación de profesionales a las unidades sanitarias y advirtió que el faltante de pediatras es “casi total”. También cuestionó el sistema de turnos y el funcionamiento de los cuatro hospitales provinciales ubicados en Avellaneda.

Sin embargo, el propio diagnóstico expuesto por el concejal muestra que la crisis sanitaria local responde a problemas estructurales de financiamiento, salarios y disponibilidad de profesionales, más que exclusivamente a la utilización de los servicios por parte de extranjeros.

Pese a ello, el proyecto coloca el foco en el origen y la residencia de quienes solicitan atención y propone el arancelamiento como una de las respuestas posibles a la saturación.

Yacob anticipó que el Ejecutivo municipal podría rechazar la iniciativa, aunque reclamó que al menos sea debatida en el Concejo Deliberante.

En La Plata, el PRO también apunta contra argentinos no residentes

La propuesta presentada por Nicolás Morzone en La Plata amplía todavía más el universo de personas alcanzadas. El proyecto crea un “Régimen Municipal de Recupero de Costos y Arancelamiento de Prestaciones Municipales” para extranjeros y argentinos no residentes en el partido.

La ordenanza facultaría al Departamento Ejecutivo a cobrar por la utilización de servicios recreativos, deportivos, culturales, turísticos, educativos no obligatorios y de salud no urgente que sean financiados íntegramente con recursos municipales.

De esta manera, un ciudadano argentino que viva en Berisso, Ensenada, Brandsen o cualquier otro municipio podría ser obligado a pagar por una actividad o prestación municipal en La Plata, aun cuando desarrolle parte de su vida cotidiana, laboral o educativa en la capital provincial.

El proyecto establece excepciones para extranjeros provenientes de países que mantengan acuerdos de reciprocidad con la Argentina.

Morzone fundamentó la iniciativa en criterios de residencia efectiva, justicia fiscal y sostenibilidad financiera. Según el concejal, quienes no forman parte de la denominada “comunidad fiscal” platense deberían contribuir al financiamiento de los servicios que utilizan.

La propuesta intenta despegarse de una diferenciación basada en la nacionalidad y sostiene que el criterio principal sería el domicilio. Sin embargo, el texto coloca explícitamente en una categoría separada a extranjeros y argentinos no residentes.

Una competencia por endurecer el discurso

Los proyectos del PRO aparecen en medio de la discusión abierta por La Libertad Avanza en la Legislatura bonaerense, donde el bloque libertario pretende arancelar la salud y la educación universitaria para extranjeros sin residencia permanente.

Pero las iniciativas municipales muestran a los concejales amarillos dispuestos a correr todavía más los límites.

En Avellaneda, el debate se extiende a actividades deportivas, recreativas y prestaciones sanitarias no urgentes. En La Plata, además, el eventual cobro alcanzaría a argentinos que vivan fuera del distrito.

El PRO, que durante los últimos años buscó diferenciarse de La Libertad Avanza sin romper su alianza electoral y legislativa, parece haber encontrado en los concejos deliberantes un terreno para disputar quién representa con mayor dureza la agenda restrictiva.

La paradoja es evidente: mientras los libertarios instalaron el debate nacional sobre extranjeros y servicios públicos, son ahora los concejales del PRO quienes aparecen impulsando propuestas todavía más radicalizadas.

Qué servicios podrían cobrarse

En Avellaneda, el proyecto comprende principalmente actividades municipales con cupos limitados y atenciones médicas programadas no urgentes.

En La Plata, el alcance es más amplio e incluye: actividades recreativas y deportivas; propuestas culturales y turísticas; servicios educativos no obligatorios  y prestaciones de salud no urgentes; otras actividades municipales consideradas no esenciales.

Los fondos recaudados en la capital bonaerense serían destinados a fortalecer los Centros de Atención Primaria de la Salud y los jardines municipales.

Las dos iniciativas deberán atravesar ahora el debate en sus respectivos concejos deliberantes. Allí se discutirá no sólo su viabilidad jurídica y operativa, sino también el riesgo de establecer categorías diferentes de acceso a los servicios públicos según nacionalidad, domicilio o capacidad de pago.

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