Aníbal Fernández reapareció públicamente este lunes en La Plata y dejó una serie de definiciones sobre el futuro del peronismo, la conducción de Axel Kicillof, la situación de Cristina Fernández de Kirchner y las reglas electorales de cara a los próximos comicios.
Tras visitar la Casa de Gobierno bonaerense y reunirse con funcionarios provinciales, el exjefe de Gabinete pidió “cuidar” al gobernador como una de las principales referencias del Partido Justicialista y advirtió que el espacio no puede seguir repitiendo errores.
“El peronismo ha cometido demasiados errores como para permitirse volver a cometer nuevos”, afirmó Fernández. En ese sentido, consideró que antes de definir candidaturas es necesario abrir una discusión interna y construir acuerdos. “Hoy el peronismo, sacando a Axel, no tiene a nadie de fuste. Nosotros tenemos que cuidar primero lo que tenemos”, sostuvo.
Fernández aseguró que mantiene una buena relación con el mandatario bonaerense y destacó su formación política y académica. “La relación con Axel es muy buena”, señaló, y lo definió como “un tipo formado, inteligente y de máximo nivel”.
También resaltó la gestión provincial en un escenario marcado por el enfrentamiento con el Gobierno nacional y la reducción de recursos enviados a Buenos Aires.
Según Fernández, Kicillof logró “poner en funcionamiento demasiadas cosas” pese al “ahogo financiero” que atribuyó a la administración de Javier Milei.
Las declaraciones se producen mientras el gobernador busca consolidar el Movimiento Derecho al Futuro como estructura política propia y ampliar su armado hacia otras provincias.
Consultado por una eventual candidatura presidencial de Sergio Massa, Fernández evitó descartar esa posibilidad, aunque aclaró que ninguna figura puede arrogarse la facultad de elegir por sí sola al próximo candidato del peronismo.
“Yo no soy quién para darle nada a nadie. Puede ser Sergio o puede aparecer algún tercer caso. Nadie está en condiciones de apuntar con un dedo quién tiene que ser”, expresó.
El exministro también cuestionó las decisiones tomadas por distintos sectores del PJ durante los últimos años. “Han puesto a sus amigos en lugares críticos y hoy no saben quiénes son”, lanzó, sin identificar a los dirigentes a los que dirigía la crítica.
Para Fernández, el problema del peronismo no se limita a la falta de candidatos, sino también a la ausencia de referencias políticas reconocidas y de una estrategia compartida.
Uno de los pasajes más duros de sus declaraciones estuvo relacionado con la situación de Cristina Kirchner, condenada e inhabilitada para ejercer cargos públicos.
“Cristina no puede ser candidata”, afirmó Fernández, quien además rechazó las expresiones utilizadas por algunos sectores del cristinismo para reclamar por la situación judicial de la expresidenta. “A mí no me van a ver nunca como un pelotudo con un cartel que dice ‘Cristina libre’. Es un horror eso”, expresó.
Sin embargo, aclaró que considera inocente a la titular del Partido Justicialista nacional y sostuvo que la causa judicial en su contra fue construida políticamente. “Tiene que estar libre porque es inocente, no tiene nada que ver con todo lo que inventaron”, manifestó.
Fernández explicó que mantiene conversaciones telefónicas con la expresidenta y que la visitó en al menos diez oportunidades. No obstante, remarcó que la condena y la inhabilitación vigentes le impiden competir electoralmente.
Respecto de las candidaturas para suceder a Kicillof en la Gobernación, el exjefe de Gabinete evitó mencionar nombres y señaló que el armado provincial dependerá de cómo se resuelva primero la estrategia nacional. “Hay que definir qué vamos a hacer arriba. Para jugar abajo hay varios compañeros que tienen mucho nivel, varios de ellos están en el gabinete provincial”, indicó.
De esta manera, Fernández planteó que la discusión bonaerense no debería separarse del proyecto presidencial que construya el peronismo.
El dirigente también defendió las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias y recordó que participó de su creación durante su paso por el Ministerio del Interior.
Según explicó, las PASO permitieron ordenar la competencia dentro de los partidos y evitar el regreso de internas cerradas, atravesadas por aparatos partidarios y estructuras territoriales. “Las internas no las gobierna nadie, no las conduce nadie. La única forma de emparejar la cancha se consiguió con las PASO”, sostuvo.
Fernández también se manifestó en contra de separar las elecciones provinciales de las nacionales:“Lo que sucede en la provincia tiene que estar enlazado con lo que sucede en la Nación”, afirmó.
Aunque reconoció que algunas provincias están obligadas por sus constituciones a votar en fechas diferentes, consideró que, en el caso bonaerense, la elección conjunta sigue siendo la mejor herramienta para que el peronismo llegue unificado ante el electorado.