jueves 23 de julio de 2026
- Edición Nº2787

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Tierras raras: investigan antiguas costas bonaerenses en busca de minerales estratégicos

17:58 | Especialistas del CONICET analizan ambientes costeros formados entre 8.000 y 100.000 años atrás. El proyecto busca identificar posibles concentraciones de minerales esenciales para la transición energética y elaborar mapas que orienten futuras prospecciones con el menor impacto ambiental posible.



Un equipo de especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) estudia las denominadas “paleocostas” de la provincia de Buenos Aires para determinar si existen concentraciones de tierras raras, un conjunto de elementos considerados estratégicos para el desarrollo de nuevas tecnologías y la transición energética.

La investigación se concentra en antiguos ambientes costeros que se formaron entre 8.000 y 100.000 años atrás y que actualmente permanecen enterrados. El objetivo es reconstruir las condiciones geológicas que permitieron la acumulación de minerales pesados y generar mapas interactivos que puedan utilizarse en futuros proyectos de prospección.

La iniciativa es encabezada por Ernesto Schwarz, investigador del CONICET y director del Centro de Investigaciones Geológicas (CIG, CONICET-UNLP), junto con el grupo de Sedimentología para Exploración y Desarrollo. El proyecto cuenta con financiamiento del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA).

Minerales esenciales para la transición energética

Las tierras raras son un conjunto de elementos de la tabla periódica, conocidos principalmente como lantánidos, que integran la categoría más amplia de minerales críticos. En esta última también se encuentran recursos como el níquel, el cobre, el litio y el cobalto.

Estos materiales son esenciales para fabricar aerogeneradores, motores de vehículos eléctricos y otros dispositivos vinculados con la generación y el almacenamiento de energías renovables. Su carácter estratégico responde al crecimiento sostenido de la demanda y a que su refinamiento y producción se encuentran concentrados en pocos países.

Según las estimaciones citadas por los investigadores, la necesidad mundial de obtener estos minerales podría duplicarse durante las próximas dos décadas.

“Uno de los más abundantes es el neodimio, que habitualmente se usa para el desarrollo de motores eléctricos, específicamente para producir imanes de alto rendimiento”, explicó Schwarz. Estos componentes permiten ahorrar energía y aumentar la potencia y eficiencia de los motores.

El desafío, señaló, consiste en encontrar tierras raras en concentraciones lo suficientemente elevadas como para que una eventual extracción resulte económicamente viable.

“Ahí entra la geología para entender dónde están y, eventualmente, cómo poder explotarlas de manera sostenible y con el menor impacto ambiental posible”, sostuvo.

Las paleocostas, una alternativa para preservar las playas

Los minerales portadores de tierras raras poseen un peso considerablemente mayor al de otros materiales frecuentes, como el cuarzo. Al ser transportados por las corrientes, tienden a acumularse en determinados ambientes sedimentarios.

Una de las señales visibles de este proceso es la formación de playas de arenas negras. En la provincia de Buenos Aires existen registros de este tipo en la zona de Carmen de Patagones.

Sin embargo, el equipo descartó centrar la exploración en las playas actuales debido a los graves impactos que una eventual actividad extractiva podría ocasionar sobre las dunas, las dinámicas costeras y las comunidades.

Por esa razón, el proyecto puso el foco en las paleocostas asociadas: antiguos ambientes que hoy permanecen bajo tierra y que podrían conservar concentraciones similares sin comprometer los ecosistemas costeros actuales.

Las costas y paleocostas bonaerenses se extienden a lo largo de unos 800 kilómetros, desde San Clemente del Tuyú hasta la desembocadura del río Negro. La extensión representa un amplio territorio para profundizar los estudios y poner a prueba una metodología que, en el futuro, podría aplicarse en otras regiones del país.

Mapas para orientar políticas públicas

Además de establecer la ubicación y concentración de los minerales, la investigación apunta a producir herramientas que permitan definir criterios ambientales para una posible explotación.

La intención es elaborar mapas interactivos con información detallada sobre cada paleocosta y su edad geológica. Esos datos podrían servir a los municipios y a la Provincia para establecer normativas, políticas públicas y manuales de buenas prácticas antes de que empresas privadas manifiesten interés en explorar estos recursos.

“Argentina tiene la necesidad de pensar en otras fuentes potenciales de energía y asegurarse su producción, porque es una manera de defender la soberanía”, afirmó Schwarz. No obstante, advirtió que deben fijarse “límites claros” para que la actividad genere riqueza con el menor impacto ambiental posible.

El investigador recordó que el país ocupa un lugar relevante en la producción de litio, pero todavía dispone de muy poca información sobre la presencia de minerales portadores de tierras raras en su territorio.

Primeros estudios en Carmen de Patagones

El proyecto cuenta con el acompañamiento de la Municipalidad de Patagones, que facilitó el contacto con las comunidades locales y con propietarios de los establecimientos donde se encuentran algunas de las paleocostas. Muchos de esos ambientes permanecen enterrados bajo campos privados destinados actualmente a la producción ganadera.

Las muestras obtenidas durante las primeras excavaciones están siendo analizadas en el Centro de Investigaciones Geológicas y en otros espacios regionales del CONICET que disponen de equipamiento especializado.

Los estudios químicos, geoquímicos y mineralógicos permitirán conocer la composición de los sedimentos y cuantificar la presencia de minerales pesados. A partir de esos resultados, el equipo avanzará en la elaboración de mapas y lineamientos para orientar eventuales tareas de prospección.

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