La negociación paritaria de los trabajadores rurales volvió a tensarse luego de que la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) rechazara la propuesta salarial presentada por las entidades agropecuarias en el marco de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA). Desde el gremio sostuvieron que la oferta es "insuficiente e inaceptable" y ratificaron que no firmarán acuerdos que profundicen la pérdida del poder adquisitivo del sector.
La secretaria de Organización de la UATRE e integrante del Consejo Directivo de la CGT, Natalia Sánchez Jauregui, respaldó la postura adoptada por el sindicato, que conduce José Voytenco, y afirmó que "la UATRE no va a aceptar que el crecimiento del campo siga construyéndose sobre salarios de pobreza".
Tras el rechazo sindical, las negociaciones pasaron a un nuevo cuarto intermedio hasta el próximo 22 de julio. En ese encuentro volverán a reunirse representantes de la UATRE con las entidades empresarias del sector: la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA), Coninagro y CAME.
Según explicó Sánchez Jauregui, luego de más de dos meses de negociaciones, la propuesta empresarial contempla un esquema de incrementos que recién llevaría el salario básico del peón general a 1.500.000 pesos dentro de un año, un planteo que el gremio considera insuficiente frente al actual costo de vida.
"La propuesta de las entidades empresarias es inaceptable porque pretende que los trabajadores esperen hasta junio de 2027 para alcanzar un salario que hoy apenas equivale al valor de la canasta básica. No se puede pedir más esfuerzo a quienes todos los días sostienen la producción mientras se sigue postergando su derecho a vivir con dignidad", sostuvo la dirigente.
Desde la organización sindical remarcaron que el conflicto salarial se produce en un escenario de fuerte expansión del sector agropecuario. Sánchez Jauregui señaló que las proyecciones anticipan una campaña agrícola cercana a las 160 millones de toneladas, con exportaciones récord y un ingreso estimado de más de 34.500 millones de dólares en divisas.
"Resulta inadmisible que quienes generan esa riqueza tengan que discutir salarios que hoy no alcanzan para cubrir una canasta familiar", expresó.
En esa línea, sostuvo que el reclamo excede la discusión paritaria y apunta a una mejor distribución del crecimiento económico.
"No puede haber un campo que celebre cifras históricas mientras quienes siembran, cosechan, cuidan la producción y sostienen las economías regionales continúan perdiendo poder adquisitivo. El crecimiento del sector debe reflejarse también en mejores condiciones de vida para sus trabajadores", afirmó.
La dirigente también advirtió sobre los elevados niveles de empleo no registrado que persisten en la actividad rural. Según datos difundidos por la UATRE, más del 66% de los trabajadores rurales se desempeñan en condiciones de informalidad, sin aportes jubilatorios, cobertura de salud, ART ni acceso pleno a derechos laborales.
"Esa realidad demuestra que todavía existe una enorme deuda social con los trabajadores rurales. No alcanza con hablar de competitividad y productividad si al mismo tiempo se naturaliza la precarización laboral en uno de los sectores que más riqueza genera para el país", señaló.
Finalmente, Sánchez Jauregui ratificó que el sindicato continuará reclamando una recomposición salarial acorde al costo de vida y reiteró que la conducción de José Voytenco no convalidará acuerdos que mantengan a los trabajadores rurales por debajo de la línea de pobreza.