El Gobierno nacional analiza reactivar el proyecto del Tren Norpatagónico, una obra ferroviaria de cargas que permanece suspendida y que busca mejorar la infraestructura logística que conecta el puerto de Bahía Blanca con Añelo, el corazón operativo de Vaca Muerta.
La iniciativa es considerada clave para acompañar la expansión del principal yacimiento de hidrocarburos no convencionales del país, cuya producción de petróleo y gas mantiene una tendencia creciente y exige una red de transporte más eficiente para abastecer la actividad.
El plan contempla la puesta en valor de 582 kilómetros de vías ferroviarias y la construcción de otros 83 kilómetros de un nuevo trazado que permitirá conectar de manera más directa el área productiva de Vaca Muerta con el sistema ferroviario nacional. De concretarse, la ejecución de la obra demandaría aproximadamente 48 meses.
El objetivo principal del proyecto es aumentar la capacidad de transporte ferroviario de cargas, reducir los tiempos de traslado y mejorar la confiabilidad del corredor logístico que une la provincia de Buenos Aires con Neuquén.
La reactivación del Tren Norpatagónico permitiría optimizar el abastecimiento de insumos fundamentales para la explotación de Vaca Muerta, como arena para fractura hidráulica, caños, maquinaria pesada y otros materiales utilizados en las operaciones petroleras.
Al mismo tiempo, facilitaría el traslado de la producción hacia los principales centros industriales y los puertos de exportación, disminuyendo la dependencia del transporte por camión y reduciendo la congestión sobre las rutas.
El proyecto incluye una modernización integral de la infraestructura ferroviaria mediante tres intervenciones principales:
La iniciativa es evaluada por el impacto que tendría sobre la competitividad del sector energético, al ofrecer una alternativa logística más eficiente para una actividad que continúa incrementando su producción y sus necesidades de transporte.