El Senado bonaerense convirtió en ley el proyecto que establece un marco normativo para los establecimientos educativos de gestión social, cooperativa y comunitaria.
La iniciativa fue impulsada por la exdiputada Lucía Klug y había obtenido media sanción en la Cámara baja. Este jueves, los senadores aprobaron sus nueve artículos y completaron el trámite legislativo.
La ley busca reconocer formalmente a experiencias educativas que funcionan en cooperativas, organizaciones comunitarias, fábricas recuperadas, asociaciones civiles y otros espacios de participación social.
Estas instituciones no responden al modelo de una escuela estatal, pero tampoco tienen la estructura, los objetivos ni la lógica económica de un establecimiento privado tradicional. Pese a ello, muchas se encontraban registradas bajo el régimen privado por la falta de una categoría específica.
La norma prevé la creación, dentro de la Dirección General de Cultura y Educación, de un área destinada al acompañamiento y fortalecimiento de los establecimientos de gestión social, cooperativa y comunitaria.
También contempla la conformación de un registro provincial, que permitirá conocer cuántas instituciones funcionan bajo esta modalidad, dónde están ubicadas y cuáles son sus necesidades.
El área tendrá entre sus funciones promover la articulación con escuelas estatales y privadas, diseñar acciones de fortalecimiento, impulsar instancias de capacitación docente y elaborar materiales pedagógicos.
La sanción apunta a que el Estado contemple las particularidades de instituciones que surgieron desde las propias comunidades para responder a necesidades educativas, sociales y culturales de sus territorios.