La producción industrial manufacturera volvió a retroceder y encendió nuevas alarmas en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito fabril del país. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la actividad cayó un 5,7% interanual durante mayo y acumuló una contracción del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026.
Tras conocerse los datos, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, cuestionó la política económica del Gobierno nacional y sostuvo que el retroceso no constituye un fenómeno aislado.
“El ataque a la industria nacional se profundiza”, afirmó el funcionario. Además, señaló que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) se encuentra un 14,8% por debajo del nivel registrado antes de la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
“Detrás de cada punto que cae la industria hay fábricas que producen menos, inversiones que se postergan y trabajadores que pierden sus trabajos”, advirtió López.
El informe del INDEC muestra que doce de los dieciséis bloques industriales relevados registraron bajas interanuales en el acumulado entre enero y mayo.
Los retrocesos más pronunciados se produjeron en textiles, prendas de vestir, cuero y calzado, con una caída del 18,4%; otros equipos, aparatos e instrumentos, con un 15,7%; productos de metal, maquinaria y equipo, con un 12,7%; y vehículos automotores y otros equipos de transporte, con un 12,5%.
De acuerdo con el diagnóstico de la Provincia, durante todo 2026 el nivel de producción se mantuvo por debajo de los registros del año anterior. El escenario afecta especialmente a las actividades con mayor capacidad para generar empleo y dinamizar otras ramas de la economía.
El Observatorio Económico bonaerense también advirtió que cuatro de cada diez máquinas de la industria manufacturera se encuentran paralizadas. El dato adquiere especial relevancia para Buenos Aires, que reúne cerca del 40% de los establecimientos industriales del país y concentra al 38% de la población argentina.
Según datos difundidos por el Gobierno provincial, desde el comienzo de la gestión de Milei cerraron 6.211 empresas en territorio bonaerense. A esto se suma la caída del consumo: las ventas en supermercados del Gran Buenos Aires retrocedieron un 10,8% real interanual durante febrero de 2026, el peor resultado entre las regiones del país.
Para la administración de Axel Kicillof, la contracción fabril, el cierre de establecimientos y el deterioro del consumo forman parte de un mismo proceso provocado por el debilitamiento del mercado interno.
Los datos del Indicador Sintético de la Industria Manufacturera de la Provincia de Buenos Aires (ISIM-PBA) refuerzan esa lectura. Durante el primer trimestre de 2026, la producción industrial bonaerense se ubicó un 6,9% por debajo del nivel alcanzado en igual período de 2023.
Las principales caídas se observaron en metales comunes, con un 36,5%; minerales no metálicos, con un 25,2%; caucho y plástico, con un 24,5%; papel y cartón, con un 20,8%; y vehículos automotores, con un 18,5%.
El deterioro también quedó reflejado en el consumo energético de las fábricas. Durante el primer trimestre, la demanda eléctrica industrial cayó un 9,5% respecto de 2023, mientras que el volumen de gas entregado a usuarios fabriles se redujo un 33,1%.
Al presentar esas cifras, López sostuvo que “el modelo nacional destruye producción” y consideró que la caída simultánea del consumo de electricidad y gas confirma un proceso de “industricidio”.
Por su parte, la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) indicó que, pese a una recuperación del 2,1% durante 2025 frente al año anterior, la actividad continuó un 8% por debajo de 2023. Apenas tres de los once sectores analizados mostraron crecimiento.
El empleo industrial también sufrió el impacto. En el tercer trimestre de 2025 se contabilizaron 516.424 trabajadores en el sector, lo que representó una pérdida de 25.598 puestos respecto de 2023. En marzo, además, las exportaciones de manufacturas industriales disminuyeron un 6,9%.
En una ronda de negocios multisectorial realizada en Ituzaingó, Kicillof aseguró que la crisis atraviesa a todo el entramado productivo y volvió a responsabilizar al programa económico nacional.
“Desde que asumió Milei, todos los sectores viven una catástrofe de magnitud histórica: se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo formal, cerraron 26.000 empresas y se multiplicó la cantidad de familias endeudadas”, afirmó el gobernador.
Para Kicillof, el deterioro no es consecuencia de un error de implementación. “Este es el rumbo económico que eligió el Gobierno nacional: es un plan deliberado para desindustrializar el país y arrasar con el mercado interno”, sostuvo.
Como respuesta, la Provincia reforzó las rondas comerciales destinadas a vincular empresas y promover proveedores locales. Hasta el momento se realizaron 114 encuentros, en los que participaron más de 24.500 pymes, cooperativas y compañías y se concretaron alrededor de 91.000 reuniones de negocios.
El escenario laboral completa el cuadro de deterioro. De acuerdo con un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 Buenos Aires perdió 85.299 empleos registrados, una cifra equivalente a uno de cada cuatro puestos formales destruidos en todo el país.
La desocupación alcanzó el 9,7% en el Gran Buenos Aires y ronda el 15% entre los jóvenes. A esto se suma el incremento del costo del transporte, que acumuló una suba del 416% desde diciembre de 2023, profundizando las dificultades económicas de las familias y del sector productivo.