Mario Ishii volvió a exponer las tensiones internas de Fuerza Patria con la presentación de un proyecto que apunta directamente al financiamiento de la seguridad en la provincia de Buenos Aires. El senador propone que el Gobierno bonaerense se haga cargo de manera exclusiva de todos los gastos relacionados con los patrulleros utilizados por la Policía Bonaerense.
El vicepresidente primero de la Cámara alta e intendente en uso de licencia de José C. Paz planteó que el Ministerio de Seguridad provincial debe asumir el mantenimiento preventivo y correctivo de los móviles, las reparaciones mecánicas, la compra de neumáticos y repuestos, la contratación de seguros y cualquier otra erogación necesaria para garantizar su funcionamiento.
La obligación también alcanzaría a los vehículos adquiridos por las comunas mediante el Fondo Municipal de Fortalecimiento de la Seguridad, creado por la Ley 15.394 y reglamentado por el Decreto 371/2025.
La propuesta representa una nueva diferenciación de Ishii respecto de la administración de Axel Kicillof y llega en medio de las dificultades financieras que atraviesan numerosos municipios bonaerenses.
Uno de los puntos centrales del proyecto establece que, cuando los recursos provinciales asignados al funcionamiento de los patrulleros resulten insuficientes, será el Poder Ejecutivo bonaerense el que deberá cubrir la diferencia.
De esta manera, la Provincia no podrá exigirles a los municipios que utilicen fondos propios para completar las partidas destinadas al mantenimiento de los móviles policiales.
La iniciativa también prohíbe que los convenios celebrados entre el Gobierno provincial y las comunas incluyan cláusulas que obliguen a los intendentes a financiar bienes o gastos relacionados con el funcionamiento de la Policía Bonaerense.
En los fundamentos, Ishii sostiene que la Constitución provincial le atribuye al gobernador la conducción de la fuerza policial y recuerda que la Ley 12.154 determina que la seguridad pública es una responsabilidad exclusiva del Estado bonaerense.
A partir de esa premisa, el legislador considera que la Provincia también debe garantizar la totalidad de los recursos materiales necesarios para prestar el servicio.
“Lo que busca el proyecto es evitar que la insuficiencia de las partidas provinciales se traduzca en los hechos en una transferencia de cargas financieras hacia los municipios, afectando sus presupuestos”, argumentó Ishii.
Según señaló, los programas implementados durante los últimos años no alcanzaron para cubrir todos los costos operativos de los patrulleros. Esa situación habría obligado a las comunas a destinar recursos propios para sostener una función que, de acuerdo con el senador, corresponde al Ejecutivo bonaerense.
Para Ishii, este esquema altera la distribución constitucional de competencias y condiciona la autonomía financiera de los municipios.
El proyecto sobre los móviles policiales se suma a una serie de iniciativas impulsadas por Ishii que generaron incomodidad en distintos sectores del Gobierno provincial.
En abril, el dirigente de José C. Paz propuso declarar la emergencia alimentaria y nutricional en todo el territorio bonaerense. El objetivo era reforzar las partidas destinadas a comedores escolares, merenderos y programas de asistencia social.
Desde el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, conducido por Andrés Larroque, minimizaron el alcance de aquella propuesta y aseguraron que buena parte de las demandas planteadas ya estaban siendo atendidas por la Provincia.
Posteriormente, Ishii presentó un proyecto para declarar durante 18 meses la emergencia humanitaria y sanitaria. La iniciativa cuestionó el ajuste impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei, pero también describió una situación crítica en el sistema sanitario bonaerense y advirtió sobre las limitaciones presupuestarias provinciales.
La presentación causó malestar en la administración de Kicillof y motivó contactos entre el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, y el senador para intentar bajar la tensión.
La relación política entre Ishii y Kicillof se modificó durante el último año. En buena parte del primer mandato del gobernador, el dirigente de José C. Paz se mostró como uno de sus intendentes más cercanos.
Sin embargo, las diferencias comenzaron a hacerse públicas cuando Ishii rechazó el desdoblamiento de las elecciones bonaerenses y convocó a otros jefes comunales para expresar una posición contraria a la estrategia electoral impulsada por el mandatario provincial.
Desde entonces, el vicepresidente primero del Senado profundizó su acercamiento al kirchnerismo y mantuvo distintos cruces con funcionarios del Ejecutivo.
La tensión también llegó al recinto de la Cámara alta. Durante una sesión, Ishii cuestionó a la vicegobernadora Verónica Magario luego de que sus proyectos de emergencia sanitaria y alimentaria no alcanzaran los dos tercios necesarios para ser tratados sobre tablas.
“El gobernador no quiso que se trate sobre tablas”, afirmó entonces el legislador. También advirtió que enviar los expedientes a comisión implicaba demorar el debate de iniciativas que, según consideró, “no pueden esperar”.
Con su nueva propuesta sobre el financiamiento de los patrulleros, Ishii vuelve a intervenir en la interna del peronismo bonaerense y pone el foco sobre el reparto de responsabilidades entre la Provincia y los municipios.