La inflación alcanzó el 1,9% en junio y profundizó la desaceleración registrada durante los últimos meses, impulsada principalmente por la menor suba de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que aumentaron un 1,3%. Así lo informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volvió a ubicarse por debajo del 2% mensual por primera vez desde agosto de 2025. En enero y febrero había marcado un 2,9%, trepó al 3,4% en marzo y luego descendió al 2,6% en abril, al 2,1% en mayo y finalmente al 1,9% en junio.
Durante los primeros seis meses de 2026, los precios acumularon un incremento del 16,8%. Sin embargo, la variación interanual mostró una leve aceleración: pasó del 33,2% en mayo al 33,5% en junio.
Uno de los principales datos del informe fue la desaceleración del IPC Núcleo, que excluye los componentes estacionales y aquellos cuyos precios están regulados. Este indicador pasó del 1,9% en mayo al 1,6% en junio.
Dentro de esta categoría, el organismo estadístico identificó aumentos vinculados con el pan y los cereales, los productos medicinales, los alquileres y otros gastos relacionados con la vivienda.
Los precios estacionales, en cambio, avanzaron un 3,4% y fueron la categoría que más aumentó durante el mes. La suba respondió principalmente al encarecimiento de las verduras y de los servicios turísticos, como pasajes aéreos, hoteles y paquetes vinculados con el comienzo de las vacaciones de invierno. Ese movimiento fue parcialmente compensado por la caída en el precio de las frutas.
Los precios regulados aumentaron un 2,3%, como consecuencia de los ajustes en las tarifas eléctricas y el transporte público, especialmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El IPC marcó su menor registro mensual desde agosto de 2025.
La división con la mayor variación mensual fue Recreación y cultura, que registró un incremento del 4,2%. El aumento estuvo relacionado principalmente con los paquetes turísticos y otros servicios asociados a la temporada invernal.
En segundo lugar se ubicó Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 3,3%. En este rubro incidieron las actualizaciones en los alquileres, las tarifas eléctricas y los gastos conexos de la vivienda.
En el Gran Buenos Aires también repercutieron sobre las expensas las sumas no remunerativas incorporadas a los salarios de los encargados de edificios y un adicional salarial establecido para el sector.
Salud registró un aumento del 2,9%, impulsado por los productos medicinales y los gastos de medicina prepaga. Luego aparecieron Bebidas alcohólicas y tabaco, con un 2,1%; Bienes y servicios varios, con un 1,8%; y Educación, con un 1,7%.
Transporte y Restaurantes y hoteles aumentaron un 1,6%, mientras que Equipamiento y mantenimiento del hogar avanzó un 1,5%.
Las menores variaciones correspondieron a Alimentos y bebidas no alcohólicas, con un 1,3%; Comunicación, con un 0,9%; y Prendas de vestir y calzado, que apenas aumentó un 0,4%.
El informe del INDEC también mostró una diferencia significativa entre la evolución de los bienes y los servicios. Mientras los bienes registraron un aumento mensual del 1,4%, los servicios se encarecieron un 2,9%.
La brecha también quedó reflejada en la comparación interanual: los bienes acumularon un incremento del 29,4% respecto de junio de 2025, mientras que los servicios alcanzaron una suba del 42,4%.
Durante el primer semestre, los bienes aumentaron un 14,8% y los servicios lo hicieron un 20,9%, más de cuatro puntos por encima del nivel general.
Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba promedio del 1,3% y se ubicó entre las divisiones con menor aumento del mes. Sin embargo, dentro del rubro se observaron comportamientos diferentes.
Las verduras, tubérculos y legumbres mostraron incrementos en todas las regiones del país. Las variaciones fueron del 16,1% en Cuyo, 9,4% en la Patagonia, 8,3% en el Gran Buenos Aires, 5,9% en la región Pampeana, 4,7% en el Noreste y 3,8% en el Noroeste.
Las frutas, en cambio, bajaron en todas las regiones. Las caídas oscilaron entre el 1,7% en el Noroeste y el 5% en la Patagonia.
En el Gran Buenos Aires, donde el INDEC publica una selección detallada de precios, el tomate redondo aumentó un 22,5%, la papa un 4,8%, la lechuga un 4,6% y la cebolla un 3,9%. En sentido contrario, el limón bajó un 19,1%, la naranja un 18,9% y la banana un 2,2%.
Dentro de los productos de consumo cotidiano, el pan francés tipo flauta aumentó un 4,1%, los fideos secos un 3,4%, el aceite de girasol un 2,3% y la carne picada común un 2,1%. Por su parte, el asado bajó un 1,8%, la nalga un 0,9% y el cuadril un 0,5%.
La región Pampeana presentó la mayor variación mensual del país, con un 2%. En el Gran Buenos Aires y el Noreste, el IPC alcanzó el 1,9%, en línea con el promedio nacional.
El Noroeste registró un 1,7%, mientras que Cuyo y la Patagonia tuvieron las menores subas, con un 1,6% en ambos casos.
En las regiones Pampeana, Noroeste y Cuyo, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división con mayor incidencia sobre el resultado mensual, principalmente por los aumentos en verduras, pan y cereales.
En el Gran Buenos Aires, el Noreste y la Patagonia, el rubro de mayor incidencia fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, debido a las subas de la electricidad y los alquileres. En el Noreste también tuvo impacto el aumento del gas en garrafa.
Durante el primer semestre, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue la división que más aumentó, con un 25,1%. Le siguieron Educación, con un 24,6%; Comunicación, con un 17,9%; Alimentos y bebidas no alcohólicas y Restaurantes y hoteles, ambos con un 17,8%; y Transporte, con un 17%.
En la comparación con junio de 2025, Vivienda también encabezó los incrementos, con un 47,8%. Transporte acumuló un 42,1%, Educación un 40%, Restaurantes y hoteles un 36,7% y Alimentos y bebidas no alcohólicas un 34,4%.