El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció este lunes la puesta en marcha del Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. La iniciativa busca que familias de la Ciudad puedan refinanciar deudas de tarjeta de crédito y préstamos personales con tasa fija del 35% anual y un plazo mínimo de 24 cuotas.
El programa fue aprobado a fines de junio por la Legislatura, a impulso del legislador Leandro Santoro, y se instrumentará a través del Banco Ciudad. El resto de las entidades financieras podrán adherir con las mismas condiciones.
“Es un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día”, expresó Macri en sus redes sociales. Las opciones de refinanciación estarán disponibles en la web del Banco Ciudad y de los bancos que se sumen.
Quiénes pueden acceder
Para entrar al programa se deben cumplir todos estos requisitos:
- Tipo de deuda: tarjetas de crédito y/o préstamos personales otorgados por entidades financieras.
- Mora: estar en situación 2 o 3 del Banco Central, es decir entre 60 y 180 días de atraso.
- Ingresos: ingresos familiares de hasta 10 salarios mínimos. Hoy el tope es $3,67 millones.
- Peso de la deuda: que las cuotas mensuales representen más del 30% de los ingresos del hogar.
- Residencia: domicilio real en CABA con antigüedad mínima de 2 años.
Quiénes quedan afuera
La ley excluye a quienes tengan capacidad de pago. No podrán acceder:
Propietarios de más de un inmueble; titulares de vehículos con menos de 5 años de antigüedad -salvo uso laboral acreditado-; dueños de embarcaciones, aeronaves o bienes suntuarios; quienes tengan activos financieros que superen la deuda; y quienes hayan comprado dólares en el período en que se generó la mora.
Beneficios para bancos y usuarios
Para incentivar la adhesión, la Ciudad otorgará una reducción del 50% en Ingresos Brutos sobre los intereses que cobren los bancos por estas refinanciaciones.
Los beneficiarios que no sean clientes del Banco Ciudad podrán abrir una cuenta gratuita en la entidad para acceder a la línea.
Los fondos se transferirán directamente a los acreedores. Además se fijarán prioridades para hogares vulnerables, inquilinos, estudiantes y personas con discapacidad.
Morosidad en alza
El anuncio se da en un contexto de mayor atraso en los pagos. Según un informe de la agencia Fidelitas, el Índice SERF de riesgo crediticio cayó 1,5 puntos en junio y se ubicó en 45,2 puntos.
La agencia alerta que la morosidad “dejó de ser un dato coyuntural para pasar a ser estructural”. De los 26 millones de personas bancarizadas, 9,7 millones tienen algún tipo de atraso, el 27,1% del total.
Con este programa, el Gobierno porteño apunta a evitar embargos y que esas familias queden fuera del sistema financiero.