El intendente de General Viamonte, Franco Flexas, trazó un panorama crítico sobre el impacto del ajuste económico en el interior de la provincia de Buenos Aires.
En declaraciones a Radio Provincia, el jefe comunal radical e integrante del Foro de Intendentes bonaerenses afirmó que “hay derechos adquiridos que la gente cree que hay que continuar pese a la motosierra”.
Flexas ubicó el inicio de la crisis en 2025: “La recesión económica se empezó a sentir en el 2025, y tanto es así que a partir de las 18 horas, la gente no está en las calles y los negocios están vacíos”.
Hospital desbordado y locales que cierran
El intendente explicó que el municipio está recibiendo demandas que antes se atendían en Nación o Provincia.
“En salud, la gente tiene cada vez menos plata para hacerse estudios y, pese a tener obras sociales, termina en el hospital local”, detalló. “Nos tenemos que hacer cargo de la demanda que creció desmedidamente”.
En el comercio, el retroceso es notorio: “Años atrás veíamos que reflotaba el comercio local, pero en el último tiempo empezaron a cerrar”.
Industria metalúrgica en alerta
Si bien la principal actividad del distrito es la agropecuaria, Flexas alertó por la industria. “La metalúrgica, que exporta, ha visto reducido todos sus números. Los márgenes son muy chiquitos y hay miedo por la competencia con China”, sostuvo.
Grieta, enojo y falta de obras
Sobre el clima social, el intendente dijo que “una gran parte de la población se divide en un lado u otro de la grieta, y no importa ni siquiera las razones lógicas”.
Y marcó el malestar: “Los jubilados, que tienen que seguir trabajando, y los comerciantes, están muy enojados con el gobierno nacional porque pensaban que iba a haber otra situación”.
Para finalizar, reclamó por infraestructura: “En General Viamonte no tenemos obras nacionales y tenemos una ruta provincial que necesita mantenimiento para sacar la producción. Los productores nos reclaman caminos viales, pero desde el municipio hacemos lo que podemos”.
Advirtió que con la política de desinversión “va a haber un detrimento importante en las rutas, como en la 7 y la 5”, que conectan al distrito con Capital Federal.