La Universidad Católica de La Plata (UCALP) y el Ministerio de Hábitat y Desarrollo Urbano de la provincia de Buenos Aires firmaron un convenio marco para impulsar el desarrollo de viviendas intergeneracionales en la capital bonaerense. La iniciativa busca promover un modelo innovador de convivencia entre jóvenes y adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
El acuerdo fue rubricado en el Rectorado de la UCALP y formaliza el marco legal e institucional para avanzar en futuros convenios específicos. El proyecto fue ideado por los investigadores Marianela Buono y Daniel Buono, y propone articular el trabajo académico, estatal y comunitario para dar respuesta a problemáticas vinculadas al déficit habitacional, la exclusión social y la falta de espacios de integración entre generaciones.
Del encuentro participaron, por parte de la Universidad, la rectora Rita Gajate; el vicerrector Administrativo, Alejandro Marcatili; el vicerrector Académico, Sebastián Piana; y autoridades de investigación, extensión y de las facultades de Ciencias Económicas y Sociales y de Arquitectura y Diseño. En representación del Ministerio estuvo presente el jefe de Gabinete, Juan Manuel Pignocco, junto a asesores y especialistas del área.
Una prueba piloto en el casco urbano platense
El convenio es resultado de un proceso de diálogo previo entre la UCALP, el Ministerio y otros actores institucionales. En reuniones anteriores también participaron los decanos Ricardo José Sánchez Trapes, de Ciencias Económicas, y Raúl H. Lamas, de Arquitectura; la coordinadora de la Unidad de Vinculación Tecnológica, Victoria Zapata; y representantes del Arzobispado de La Plata, a través de su ecónomo, Oscar Granieri.
La primera experiencia proyectada contempla el reacondicionamiento de una propiedad ubicada en el casco urbano de La Plata. El objetivo es que el espacio pueda albergar a jóvenes y adultos mayores en situación de calle o vulnerabilidad social, bajo un esquema de convivencia que incluya espacios comunes, acompañamiento educativo y propuestas de formación laboral.
La iniciativa cuenta además con el respaldo social del Arzobispado de La Plata y apunta a construir un modelo que pueda ser evaluado y replicado en otros contextos.
Un modelo social, educativo y replicable
Durante la firma del convenio, la rectora Rita Gajate destacó el valor del proyecto como experiencia de integración social. “Me parece muy importante como modelo. Si nosotros podemos instalar esta idea como esquema de convivencia, de ayudar a dos generaciones, creo que habla mucho más de lo que estamos diciendo”, expresó.
En esa línea, sostuvo que el desafío será poner en marcha la experiencia, evaluarla y convertirla en una referencia para otros formatos posibles. “Nosotros lo haremos desde una universidad, desde el Estado, pero es un formato que bien podría asociar familias, grupos u organizaciones civiles. Ojalá el modelo replique con otros formatos”, agregó.
Por su parte, la secretaria de Investigación de la UCALP, Graciela De Antoni, subrayó el carácter estratégico y vanguardista de la propuesta. Según remarcó, se trata de una idea que ya se trabaja desde hace tiempo en países desarrollados y que vincula dimensiones sociales, educativas y comunitarias.
“Es una idea de avanzada, de países muy desarrollados, que hace mucho tiempo vienen trabajando esta idea, y que tiene que ver también con un tema educativo y social, de la convivencia de lo que serían los abuelos y los nietos, que en este momento se está perdiendo”, señaló.
Participación estudiantil y mirada extensionista
El proyecto también incorporará la participación activa de estudiantes, docentes y cátedras de la Universidad. Desde la Secretaría de Extensión se prevé abrir convocatorias para voluntarios y sumar prácticas curricularizadas vinculadas con la experiencia.
La secretaria de Extensión, María de los Ángeles Wlasiuk, explicó que la propuesta no se limita a la infraestructura habitacional, sino que busca involucrar a la comunidad universitaria en una intervención concreta. “Incorporamos la mirada extensionista al proyecto, pensando que es muy significativo que los estudiantes participen activamente”, indicó.
Además, precisó que se trabajará para vincular necesidades sociales, experiencias formativas y créditos académicos dentro de la iniciativa.
Interés de otras universidades
La investigación desarrollada por la UCALP también despertó interés en otras regiones del país. Daniel Buono, uno de los directores del proyecto, contó que la Universidad de Mendoza se contactó para conocer la experiencia y analizar la posibilidad de desarrollar un laboratorio de ideas en torno a la vivienda intergeneracional.
“Ellos quieren armar una especie de laboratorio de ideas en la cátedra y, dentro de la idiosincrasia de esa región, distinta a la nuestra, puedan armar una prueba experimental de la vivienda intergeneracional, tomando nuestra idea principal”, explicó Buono.
El convenio firmado tendrá una vigencia inicial de dos años, con posibilidad de prórroga. Desde la UCALP destacaron que la iniciativa reafirma el compromiso de la institución con el trabajo interdisciplinario, la extensión universitaria y la transferencia de conocimiento científico para generar soluciones concretas frente a problemáticas sociales sensibles.