Diego Nanni presentó su renuncia definitiva a la intendencia de Exaltación de la Cruz, luego de siete meses de licencia para desempeñarse como diputado provincial. Con la decisión, el dirigente oficializó una situación que en los hechos ya se venía dando desde fines del año pasado, con Luis Mariano Martín al frente del Ejecutivo local.
La salida fue confirmada por el propio Nanni, quien explicó que la decisión formaba parte de una transición planificada y que el objetivo central era ordenar la conducción política e institucional del Municipio.
“Hay que desdramatizar el hecho. Yo ya venía con una licencia para asumir mi rol en la Legislatura provincial y, habiendo pasado siete meses, hemos hecho una buena transición con el intendente. La centralidad de la conducción de la gestión tiene que pasar por el intendente y está claro que no puede haber ninguna idea de doble comando”, sostuvo en diálogo con El Lugareño.
El ahora exintendente señaló que el crecimiento de su agenda legislativa también influyó en la definición. Según explicó, tras la conformación de las comisiones en la Cámara de Diputados bonaerense, sus responsabilidades se intensificaron y comenzaron a dificultar la posibilidad de sostener una presencia activa en la vida cotidiana del Municipio.
“La agenda se me fue complicando”, admitió Nanni, al justificar el momento elegido para formalizar su salida.
Una transición ordenada
Durante los meses de licencia, Nanni aseguró que trabajó junto a Luis Mariano Martín para ordenar el traspaso de responsabilidades y garantizar la continuidad de la gestión municipal. En ese marco, remarcó que su decisión no implica un alejamiento político del proyecto local, sino un cambio de rol.
“Lo que me queda es seguir apoyando al intendente y a toda la gestión desde mi rol. No estaré las 24 horas, pero Luisma tiene la capacidad para hacerlo y quienes él conduzca tienen que marcar su impronta”, expresó.
Con esa frase, Nanni buscó despejar cualquier lectura de tensión interna y respaldar públicamente la conducción de Martín, quien queda formalmente consolidado al frente de la Municipalidad de Exaltación de la Cruz.
Al explicar por qué resolvió dar este paso ahora, insistió en que la decisión fue conversada y natural dentro del proceso de transición. “Era el momento indicado. Muy agradecido por todo, por el respeto y el trabajo conjunto. Es algo natural, que lo veníamos hablando, y ya era el momento indicado. Para mí es un honor haber sido intendente y seguiré aportando desde mi lugar”, afirmó.
El cierre de una etapa política
Después de oficializar su renuncia, Nanni publicó un extenso mensaje en sus redes sociales, donde apeló a un tono personal para despedirse de la intendencia. Allí comparó su paso por el Ejecutivo municipal con un gran viaje y aseguró que cerró una de las etapas más importantes de su vida política.
“Haber visto nacer y crecer este proyecto de mi vida fue como coronar una de las montañas más altas o realizar un viaje a un lugar extraordinario. Fue un viaje necesario, vibrante y lleno de luz”, escribió.
En el mismo mensaje, reflexionó sobre el final del ciclo y planteó que el desafío también consiste en reconocer cuándo una etapa debe cerrarse. “Todo gran viaje tiene un boleto de retorno. El verdadero éxito no es quedarse a vivir allí donde querías llegar, sino saber cuándo bajar para compartir la historia con quienes amas y emprender otros viajes”, sostuvo.
El dirigente también vinculó su decisión con la posibilidad de recuperar tiempo familiar, luego de años de intensa actividad pública. “Hoy cambio el eco de la exposición por el sonido cálido de las risas compartidas, las largas jornadas de trabajo y rosca por un café sin prisa en la mesa familiar. El viaje fue maravilloso, pero este refugio de amor y cotidianidad es, sin duda, el mejor lugar del mundo”, expresó.
Nuevo escenario en Exaltación de la Cruz
Con la renuncia ya presentada, Diego Nanni continuará exclusivamente con su tarea como diputado bonaerense, mientras Luis Mariano Martín queda al frente de manera plena del Ejecutivo municipal.
La decisión termina de cerrar una transición que se había iniciado con la licencia de Nanni y que ahora queda formalizada institucionalmente. El mensaje político también apunta a ordenar la conducción local: Martín asume el control definitivo de la gestión y Nanni conservará un rol de acompañamiento desde la Legislatura bonaerense.