El diputado bonaerense Juan José Esper, del monobloque Derecha Popular, presentó un proyecto de ley para establecer de manera permanente que las elecciones provinciales y municipales de Buenos Aires no puedan realizarse en simultáneo con los comicios nacionales.
La iniciativa busca fijar por ley el desdoblamiento electoral en la provincia y transformar en regla lo que hasta ahora depende de decisiones políticas coyunturales o decretos del Poder Ejecutivo. En concreto, el texto propone prohibir la simultaneidad entre la elección de cargos bonaerenses y municipales con la votación de cargos nacionales.
Para avanzar en ese sentido, el proyecto plantea derogar toda normativa vigente que habilite o facilite la unificación del calendario electoral provincial con el federal. El objetivo, según sostienen desde el espacio impulsor, es darle previsibilidad al proceso electoral y evitar que la discusión bonaerense quede subordinada a la agenda nacional.
La propuesta aparece en medio de la incertidumbre sobre las reglas que regirán los próximos comicios en la provincia de Buenos Aires. Desde sectores de la oposición cuestionan la falta de definiciones del gobierno de Axel Kicillof y apuntan contra la demora de la Legislatura provincial para abordar el tema.
Uno de los principales argumentos de quienes respaldan el desdoblamiento es la necesidad de “desnacionalizar” el debate electoral. Consideran que una fecha propia para la provincia permitiría concentrar la discusión en problemáticas locales y bonaerenses, como la seguridad, la educación, la salud, la infraestructura, la coparticipación municipal y la gestión provincial.
En esa línea, remarcan que cuando las elecciones se realizan en la misma fecha que las nacionales, el debate territorial suele quedar atravesado por la disputa presidencial o legislativa nacional, lo que reduce el margen para discutir agendas propias de los distritos y de la Provincia.
Buenos Aires cuenta con un antecedente reciente en esta materia. Hace menos de un año, el gobernador Axel Kicillof dispuso por decreto el desdoblamiento de las elecciones bonaerenses y fijó la votación provincial para el 7 de septiembre, aproximadamente un mes y medio antes de los comicios nacionales.
Si bien aquella decisión marcó un precedente inédito en la historia electoral moderna bonaerense, sus efectos fueron parciales: la agenda nacional siguió teniendo fuerte incidencia en la campaña provincial. De todos modos, el antecedente abrió la puerta a una discusión más profunda sobre la conveniencia de separar de manera definitiva ambos calendarios electorales.
Ahora, la iniciativa de Esper busca que esa decisión deje de depender del gobernador de turno y quede establecida por ley. De aprobarse, la provincia de Buenos Aires tendría un esquema electoral propio, con fechas separadas de las nacionales y con una regla permanente para ordenar los futuros procesos comiciales.