La crisis económica y las dificultades de financiamiento que atraviesan distintos municipios de la Cuarta Sección electoral también impactan en Lincoln, donde el Ejecutivo local analiza posibles recortes salariales dentro de la planta política.
El jefe de Personal del municipio, Gonzalo Pérez, confirmó que la administración evalúa medidas de austeridad para sostener el funcionamiento del Estado local y garantizar el cumplimiento de las obligaciones salariales con los trabajadores municipales.
“Le tenemos que garantizar al empleado que los sueldos los vamos a seguir pagando como corresponde”, señaló Pérez en declaraciones a Plura, luego de destacar que el municipio abonó los haberes en tiempo y forma el primer día del mes.
En ese marco, el funcionario planteó que, si el contexto obliga a avanzar con algún tipo de recorte, la señal debería partir del sector político. “Si hay que generar algún recorte salarial, seamos los políticos los que demos el primer gesto”, sostuvo.
Pérez remarcó que su principal responsabilidad es asegurar el pago de los sueldos y de las horas extras, especialmente aquellas vinculadas a servicios esenciales. En ese sentido, indicó que se busca ordenar el uso de esos recursos para que se cumplan efectivamente en áreas sensibles como salud.
Otra de las medidas que analiza el municipio es la limitación en el ingreso de personal. Según explicó el jefe de Personal, solo se incorporarán trabajadores en sectores considerados prioritarios para la gestión.
“Va a ingresar el personal necesario en salud y educación”, expresó Pérez, al definir a esas áreas como “pilares de la gestión”.
Actualmente, la planta municipal de Lincoln cuenta con alrededor de 1.900 empleados. El funcionario defendió la estructura actual al señalar que durante los últimos años se crearon nuevos servicios para llegar a los barrios, aunque aclaró que el objetivo es hacerlo cuidando los recursos.