La Iglesia Católica volvió a expresar su preocupación por el avance de la crisis social en la provincia de Buenos Aires y advirtió que el deterioro económico ya impacta también en familias de sectores medios. Según señalaron autoridades eclesiásticas, cada vez más hogares recurren a la asistencia de Cáritas y de las parroquias para poder garantizar las comidas diarias.
El diagnóstico fue planteado durante una reunión entre el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, y referentes de la Iglesia, entre ellos el arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara; el presidente de la Comisión Episcopal de Cáritas y obispo de Quilmes, Carlos Tissera; y autoridades de Cáritas Región Buenos Aires.
Durante el encuentro, las partes analizaron el escenario social que atraviesan los barrios bonaerenses y evaluaron medidas para fortalecer la articulación entre el Estado provincial, las diócesis y las organizaciones eclesiásticas que trabajan en el territorio.
Desde el Gobierno provincial indicaron que la reunión estuvo centrada en políticas de niñez y adolescencia, programas alimentarios, espacios comunitarios, dispositivos de acompañamiento para personas en situación de vulnerabilidad y proyectos de integración social y acceso al hábitat que se desarrollan junto a Cáritas.
Sin embargo, uno de los puntos que generó mayor preocupación fue el fuerte crecimiento de la demanda alimentaria. Según trascendió tras el encuentro, las parroquias y organizaciones territoriales registran un aumento sostenido de familias que solicitan ayuda para cubrir necesidades básicas.
En ese marco, los representantes de la Iglesia advirtieron sobre un dato sensible: familias cuyos hijos asisten a colegios parroquiales comenzaron a pedir asistencia para garantizar las comidas diarias. Para los obispos, este fenómeno muestra que la crisis ya no golpea únicamente a los sectores históricamente vulnerables, sino que también alcanza a hogares de clase media que hasta hace poco no acudían a comedores o redes de ayuda.
Preocupación por los espacios comunitarios
A la creciente demanda se suma la situación financiera de numerosos espacios comunitarios vinculados a la Iglesia. Desde la Provincia señalaron que muchos centros enfrentan serias dificultades para sostener su funcionamiento debido a que los fondos provenientes de programas nacionales no registran actualizaciones desde hace meses.
Esa falta de actualización, remarcaron, pone a varios espacios al borde del cierre, precisamente en un momento en el que la asistencia alimentaria y social es cada vez más requerida por las familias.
Frente a este panorama, el Gobierno bonaerense informó que dispuso incrementos del 25% en distintos programas sociales y anticipó que desde julio esa actualización también alcanzará a las prestaciones destinadas a personas mayores y con discapacidad.
Si bien desde la administración provincial reconocen que las medidas no resuelven el problema de fondo, sostienen que permiten aliviar parcialmente la situación mientras se busca ampliar la cobertura de los programas sociales disponibles.
Tras la reunión, Larroque afirmó que se realizó un balance del trabajo conjunto con las organizaciones eclesiásticas y se evaluó el refuerzo de distintas políticas sociales ante la compleja situación que atraviesa la comunidad.
Además, remarcó que, por decisión del gobernador Axel Kicillof, la Provincia continuará fortaleciendo la cooperación con las organizaciones de la Iglesia y los espacios comunitarios para ampliar la respuesta estatal en el territorio.
El acercamiento entre la Iglesia y el Gobierno bonaerense se produce en un contexto en el que distintos referentes eclesiásticos vienen manifestando públicamente su inquietud por el impacto social del ajuste económico impulsado por el Gobierno nacional.
En los barrios, las parroquias, los comedores y los espacios de Cáritas funcionan como uno de los principales termómetros de la crisis. Allí, aseguran, la demanda de asistencia crece de manera sostenida mientras los recursos disponibles resultan cada vez más insuficientes.
Como continuidad del trabajo conjunto, está previsto un próximo encuentro entre autoridades de la Iglesia y el gobernador Axel Kicillof para seguir evaluando la evolución de la situación social y las posibles respuestas frente a un escenario que ambas partes describen como cada vez más complejo.