martes 30 de junio de 2026
- Edición Nº2764

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Lado B

El último viaje de Perón: la visita a Paraguay que cerró un ciclo de su vida política

14:55 | A pocas semanas de su muerte, Juan Domingo Perón realizó su última visita oficial al exterior. El viaje a Paraguay fue mucho más que un encuentro diplomático: significó el regreso al país que le dio asilo tras el golpe de 1955 y reafirmó una relación marcada por la gratitud, la integración regional y la historia compartida.



El 6 de junio de 1974, Juan Domingo Perón viajó a Paraguay en lo que sería su última visita oficial al exterior antes de fallecer. El entonces presidente argentino llegó a Asunción para reunirse con Alfredo Stroessner en un encuentro breve, pero de fuerte significado político y personal. Menos de un mes después, el 1 de julio de 1974, moriría en Buenos Aires.

Lejos de tratarse de una simple visita protocolar, el viaje representó para Perón el regreso a un país con el que mantenía un profundo vínculo. Paraguay había sido el refugio que lo acogió tras el golpe de Estado de 1955, cuando la autodenominada Revolución Libertadora lo derrocó. En aquel momento, el líder justicialista obtuvo asilo en la Embajada de Paraguay en Buenos Aires y luego fue trasladado a la cañonera Paraguay, anclada en Puerto Nuevo.

Un agradecimiento que trascendió el tiempo

Casi veinte años después de aquellos hechos, Perón regresó a Paraguay como presidente constitucional de la Argentina. La visita tuvo un marcado carácter simbólico: buscó agradecer al pueblo paraguayo por la protección brindada durante uno de los momentos más difíciles de su vida política. Según las crónicas de la época, fue recibido con honores y una multitud se acercó a saludarlo a pesar del frío y la lluvia.

La relación entre ambos países ya contaba con antecedentes significativos. En 1954, durante su segunda presidencia, Perón impulsó la devolución de banderas y trofeos capturados durante la Guerra de la Triple Alianza. Ese gesto fue interpretado en Paraguay como una reparación histórica y fortaleció los lazos entre ambas naciones.

La historia detrás de un vínculo especial

La Guerra de la Triple Alianza, desarrollada entre 1865 y 1870, enfrentó a Paraguay contra Argentina, Brasil y Uruguay. El conflicto dejó profundas consecuencias para el país guaraní, tanto en el plano demográfico como económico y territorial, convirtiéndose en uno de los episodios más traumáticos de la historia sudamericana.

En ese contexto, la restitución de los trofeos de guerra promovida por Perón tuvo un enorme valor simbólico. No solo implicó la devolución de objetos históricos, sino también un reconocimiento a la memoria, la soberanía y la dignidad del pueblo paraguayo.

Integración regional y el Tratado de Yacyretá

El viaje también estuvo enmarcado en un proceso de integración entre ambos países. Apenas unos meses antes, el 3 de diciembre de 1973, Argentina y Paraguay habían firmado el Tratado de Yacyretá, destinado al aprovechamiento conjunto del río Paraná para la generación de energía hidroeléctrica, además de mejorar la navegación y reducir el impacto de las inundaciones.

Con el paso de los años, Yacyretá se convertiría en una de las obras binacionales más importantes de Sudamérica, reflejando una etapa de cooperación estratégica impulsada por la necesidad de fortalecer la infraestructura energética de la región.

Un viaje marcado por la salud de Perón

Cuando emprendió su viaje a Paraguay, Perón tenía 78 años y atravesaba un delicado estado de salud debido a problemas cardíacos. Las bajas temperaturas, la lluvia y el intenso cronograma oficial habrían agravado su condición física. A su regreso a Buenos Aires, los médicos advirtieron un notorio deterioro.

El 12 de junio pronunció desde la Casa Rosada el que sería uno de sus discursos más recordados y, para muchos, su despedida pública. Allí dejó una frase que quedó grabada en la historia política argentina: "Llevo en mis oídos la más maravillosa música, que para mí es la palabra del pueblo argentino".

El cierre de una trayectoria

La visita a Paraguay terminó adquiriendo un significado mucho mayor que el de una reunión entre mandatarios. Fue el regreso al país que lo había protegido durante el exilio, el escenario donde pudo expresar su gratitud y un nuevo capítulo en la relación entre dos naciones unidas por la historia y la integración regional.

Menos de un mes después de ese viaje, Juan Domingo Perón falleció en Buenos Aires. Su última salida al exterior quedó ligada para siempre a Paraguay, el país que lo recibió en uno de los momentos más difíciles de su vida y que también fue testigo del cierre de su trayectoria política.

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