El Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires presentó un diagnóstico actualizado sobre la probable ocurrencia del fenómeno El Niño 2026/2027 y encendió señales de alerta sobre su posible impacto en la producción agropecuaria, especialmente en el noroeste bonaerense.
El informe fue expuesto durante una nueva reunión de la Comisión de Emergencia y Desastre Agropecuario de la Provincia de Buenos Aires (CEDABA), espacio en el que participan representantes del Estado provincial, organismos técnicos, entidades rurales y actores vinculados al sector productivo.
Según los análisis realizados por los equipos técnicos del Ministerio, existe alrededor de un 90% de probabilidades de que durante el trimestre junio-julio-agosto de 2026 se consolide una fase cálida del fenómeno ENOS, conocido como El Niño-Oscilación del Sur. Las proyecciones indican que podría alcanzar una intensidad moderada a fuerte y mantenerse activo durante buena parte de la campaña 2026/2027.
Los modelos internacionales prevén anomalías de la temperatura superficial del mar superiores a los 2°C, un dato asociado a mayores precipitaciones, temperaturas por encima de lo normal y una mayor frecuencia de tormentas intensas. En ese contexto, la provincia presenta una situación hídrica heterogénea: buena disponibilidad de humedad en gran parte del territorio, pero también sectores con saturación de suelos, principalmente en áreas de la cuenca del Salado.
El relevamiento del Ministerio identifica a las regiones Noroeste y Centro como las de mayor riesgo frente a un escenario de lluvias superiores a los promedios históricos. Para el campo bonaerense, el dato no es menor: el exceso hídrico puede afectar caminos rurales, labores agrícolas, siembras, cosechas, movimiento de hacienda y el acceso a establecimientos productivos.
“Estamos ante un escenario climático que requiere anticipación y planificación. Por eso venimos trabajando de manera preventiva con los municipios y distintos organismos provinciales. Junto a las entidades agropecuarias ya contamos con experiencia en este tipo de trabajos conjuntos y a partir de esta reunión avanzaremos en ese sentido”, señaló el ministro de Desarrollo Agrario, Javier Rodríguez.
Ante ese panorama, la cartera agraria bonaerense informó que viene trabajando en un esquema de prevención y mitigación que incluye limpieza y adecuación de canales, alcantarillas, puentes y cunetas, mantenimiento de caminos rurales, fortalecimiento de los mecanismos de respuesta ante emergencias y disponibilidad de fondos para obras y asistencia a productores afectados.
Las acciones se desarrollan de manera articulada con municipios, organismos provinciales y entidades agropecuarias que integran la CEDABA, con el objetivo de anticipar escenarios de riesgo y coordinar respuestas ante posibles eventos climáticos extremos.
El abordaje del Ministerio de Desarrollo Agrario también se vincula con las definiciones anunciadas por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, orientadas a priorizar intervenciones sobre infraestructura hídrica y vial. La intención oficial es profundizar las tareas de mantenimiento y acondicionamiento para mejorar la capacidad de respuesta de los territorios frente a fenómenos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.
Desde el MDA destacaron que el seguimiento del fenómeno será permanente y que continuará el trabajo con municipios, comités de cuenca, consorcios camineros, entidades agropecuarias y otros organismos provinciales.