Los gremios docentes bonaerenses convocaron a un paro provincial para este martes 30 de junio en reclamo de una recomposición salarial, la reapertura de paritarias y medidas concretas frente a los hechos de violencia en las escuelas. La medida fue anunciada por SUTEBA, AMET, FEB, y UDOCBA, cuatro sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense, y alcanzará a establecimientos educativos de la provincia de Buenos Aires.
La protesta se produce en un escenario de creciente tensión entre las organizaciones sindicales y el Gobierno bonaerense. Si bien los gremios remarcaron el impacto del ajuste nacional sobre la educación pública y denunciaron un “ahogo financiero” hacia la provincia, también dirigieron sus reclamos a la gestión de Axel Kicillof, a la que le exigen respuestas concretas sobre salarios, condiciones laborales, IOMA y el sistema previsional.
El principal planteo de los sindicatos es la convocatoria urgente a una nueva negociación paritaria que permita recomponer el poder adquisitivo de los docentes. En paralelo, reclamaron al Gobierno nacional la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente, eliminado por la administración de Javier Milei, al advertir que la pérdida salarial golpea de manera directa sobre las condiciones de vida de las y los trabajadores de la educación.
Además del reclamo salarial, la medida de fuerza incorpora una fuerte demanda por la situación que se vive dentro de las escuelas. Los gremios expresaron preocupación por el aumento de los hechos de violencia en establecimientos educativos y exigieron la plena implementación del Acuerdo Paritario de Prevención, Erradicación, Resguardo y Reparación.
En ese marco, pidieron avanzar con un protocolo complementario, aplicar la legislación vigente para sancionar delitos y contravenciones ocurridos en el ámbito escolar, realizar jornadas institucionales y adoptar medidas que garanticen la integridad física y psicológica de docentes, estudiantes y de toda la comunidad educativa.
Otro de los ejes del paro es la sobrecarga laboral. Las organizaciones denunciaron que los docentes enfrentan cada vez más tareas por fuera de su jornada y reclamaron que se garantice el derecho a la desconexión. También solicitaron modificaciones al Régimen Académico, la derogación de las resoluciones 3367 y 333, y advirtieron que ningún trabajador debe perder su puesto ante la baja de la natalidad.
La convocatoria también incluye cuestionamientos al desfinanciamiento de la educación técnica. Los gremios reclamaron la restitución de las partidas presupuestarias destinadas al sostenimiento de las escuelas técnico-profesionales, un punto que ubican dentro del ajuste nacional sobre el sistema educativo.
En materia previsional, SUTEBA, AMET, FEB y UDOCBA manifestaron preocupación por las modificaciones que analiza el Gobierno nacional y señalaron que podrían afectar al Instituto de Previsión Social y los derechos jubilatorios del sector docente.
A esto se suma el reclamo por el funcionamiento de IOMA. Los sindicatos exigieron que la obra social garantice prestaciones adecuadas y oportunas para los trabajadores de la educación, en medio de denuncias por dificultades en la cobertura en distintos puntos de la provincia.
Aunque el comunicado sindical apunta contra el ajuste nacional, el paro de este martes marca un punto de inflexión en la relación entre el Frente de Unidad Docente Bonaerense y el Gobierno provincial. Hasta ahora, la relación entre los gremios docentes y la administración bonaerense se había sostenido con mayor nivel de diálogo que en otros sectores. Sin embargo, la acumulación de demandas salariales, laborales y de infraestructura social abrió un nuevo frente de conflicto para Kicillof.
La medida de fuerza se desarrollará durante 24 horas y se espera que tenga impacto en gran parte del sistema educativo bonaerense.