La Unión Tranviarios Automotor lanzó un duro comunicado en medio de la crisis del transporte urbano y exigió al Estado y a las empresas una respuesta inmediata por los salarios y el funcionamiento del sistema.
“Los trabajadores no queremos ser la variable de ajuste del sistema. Por eso decimos basta”, sostuvo el sindicato en un documento firmado por su secretario general, Roberto Carlos Fernández, fechado el 27 de junio.
Reclamo salarial y paritarias libres
La UTA planteó que los salarios perdieron poder de compra y reclamó una “recomposición salarial urgente”. También pidió que las negociaciones paritarias se desarrollen sin condicionamientos.
“Los empresarios dicen que no alcanza y el Estado oficialmente no dice nada. El salario no alcanza, las paritarias deben ser realmente libres”, afirmó el gremio.
El sindicato alertó que varias líneas de colectivos están paralizadas por falta de pago de haberes. “Peligran el salario, las fuentes de trabajo y el sistema de transporte de pasajeros”, advirtió. La actividad, señaló, genera unos 150.000 puestos de trabajo directos e indirectos en todo el país.
Críticas a empresas y al Estado
La organización denunció el silencio de funcionarios y empresarios frente a la situación. “Hoy son únicamente los trabajadores quienes salen a dar explicaciones, mientras empresarios y funcionarios mantienen silencio”, indicó.
Cuestionó que el Estado analice solo cuestiones financieras y que las empresas se limiten a afirmar que los recursos “no alcanzan” sin proponer soluciones. También señaló que en algunos casos el propio Estado favorece procesos de concentración que debilitan al sistema.
Transparencia y diálogo
La UTA pidió abrir los números del sector y convocar a un espacio de diálogo entre Estado, empresarios y trabajadores para discutir el financiamiento sin afectar el servicio.
“Buscamos la paz social y la tranquilidad de todos los actores. Somos protagonistas, no nos rebajemos a meros espectadores”, expresó.
El documento cerró con una crítica directa al argumento económico oficial: “Queremos saber si es cierto el ‘no alcanza’ y qué tan claro es el Excel”.