La situación del Hospital Interzonal General de Agudos José Penna, de Bahía Blanca, volvió a quedar en el centro de la escena política bonaerense tras la renuncia del jefe de Quirófanos, Luciano Mutti, quien advirtió sobre la falta de anestesiólogos y las crecientes dificultades para sostener la actividad quirúrgica en uno de los centros de salud más importantes del sudoeste provincial.
La decisión del profesional reactivó los cuestionamientos de la oposición contra la gestión sanitaria del gobierno de Axel Kicillof. El diputado bonaerense Andrés de Leo, presidente del bloque de la Coalición Cívica, responsabilizó a la Provincia por el deterioro del sistema de salud y denunció una “política de abandono” sobre el Hospital Penna.
Según explicó Mutti a medios de Bahía Blanca, el servicio de quirófanos atraviesa desde hace meses una situación crítica por la escasez de anestesiólogos. Esa falta de recursos humanos obligó a reducir la actividad en distintas especialidades, postergar intervenciones y modificar la planificación habitual de cirugías.
El impacto, advirtió el profesional, recae directamente sobre los pacientes. Las demoras en las operaciones no sólo afectan la atención quirúrgica, sino también el avance de diagnósticos y tratamientos que dependen de la disponibilidad del área.
A este cuadro se suma un aumento sostenido de la demanda sobre el sistema público de salud. Desde el propio Hospital Penna señalaron que cada vez más personas que antes se atendían a través de obras sociales o prestadores privados recurren al hospital provincial, una situación que también se repite en otros establecimientos bonaerenses en medio del deterioro económico.
Tras conocerse la renuncia, De Leo recordó que en mayo había presentado un pedido de informes en la Legislatura bonaerense para conocer en detalle la situación del área de anestesiología del Penna. El legislador sostuvo que el Ejecutivo provincial no respondió el requerimiento y cuestionó la falta de medidas para resolver un problema que, según afirmó, ya había sido advertido con anterioridad.
Las críticas opositoras se producen en un contexto de creciente tensión dentro del sistema sanitario provincial. En las últimas semanas, el Ministerio de Salud bonaerense, conducido por Nicolás Kreplak, dispuso cambios en la Dirección Provincial de Hospitales, luego de una serie de episodios que pusieron bajo la lupa el funcionamiento de centros de salud del interior.
Entre esos casos se mencionan el fallecimiento de una enfermera en Junín y la investigación judicial abierta tras la muerte de una mujer y su bebé en el Hospital Julio de Vedia, de 9 de Julio. Ambos hechos incrementaron la presión política sobre la administración sanitaria bonaerense y alimentaron los reclamos por respuestas estructurales.
El Hospital Penna cumple un rol clave en la red sanitaria de la región. Es uno de los establecimientos de mayor complejidad del sudoeste bonaerense y funciona como centro de referencia para Bahía Blanca y numerosas localidades del sur de la Provincia. Por eso, cualquier restricción en áreas críticas, como quirófanos, repercute sobre toda la capacidad de atención regional.