El deterioro de los hospitales públicos del interior bonaerense volvió a instalarse en el centro de la agenda política provincial. Tras semanas de reclamos de trabajadores de la salud, advertencias por falta de profesionales, guardias descubiertas y dificultades en servicios esenciales, el bloque de senadores del PRO salió a exigir explicaciones al Ministerio de Salud bonaerense.
La discusión cobró mayor volumen luego de la decisión oficial de desplazar al director provincial de Hospitales, una medida que desde la oposición no interpretan como un simple cambio administrativo, sino como una señal de que la crisis de gestión ya no puede ser disimulada.
Desde el PRO sostienen que los problemas de la Provincia no se advierten únicamente “mirando planillas desde un despacho en La Plata”, sino recorriendo hospitales, dialogando con sus trabajadores y escuchando a los vecinos. En esa línea, intendentes y dirigentes con presencia territorial vienen marcando el deterioro progresivo de centros de salud del interior, donde la falta de cobertura médica y la sobrecarga de los equipos profesionales generan una situación cada vez más delicada.
Pedidos de informes al Ministerio de Salud
El presidente del bloque de senadores PRO, Pablo Petrecca, presentó un pedido de informes para que la cartera sanitaria explique cuál es el verdadero estado de la red hospitalaria bonaerense. La iniciativa busca conocer la disponibilidad de recursos humanos y materiales, el esquema de cobertura de guardias críticas y el plan previsto para recuperar la capacidad operativa de los hospitales públicos.
Para la oposición, el reemplazo de funcionarios dentro del Ministerio de Salud confirma que existen problemas estructurales que requieren respuestas políticas concretas. “Cuando el propio Ministerio decide remover al responsable de la red hospitalaria, queda claro que hay una crisis de gestión que ya no puede ignorarse”, plantean desde el espacio.
Pergamino, uno de los casos más sensibles
A la presentación de Petrecca se sumó una iniciativa del senador Juan Manuel Rico Zini, quien impulsó un pedido de informes específico por la situación del Hospital Interzonal General de Agudos “San José” de Pergamino.
El reclamo surgió luego de las graves advertencias formuladas por la Sociedad Argentina de Pediatría y la Asociación Médica de Pergamino, que alertaron sobre la falta de cobertura pediátrica y el riesgo que atraviesan servicios de alta complejidad.
La situación del hospital pergaminense encendió alarmas en la región y se convirtió en uno de los ejemplos más claros del problema que la oposición busca visibilizar: centros de referencia con dificultades para garantizar prestaciones básicas y sostener guardias esenciales.
Una crisis que dejó de ser subterránea
Desde el bloque amarillo remarcan que los hechos comenzaron a confirmar lo que venían denunciando desde hace semanas: que la crisis hospitalaria no era una exageración opositora ni una disputa partidaria, sino una realidad cotidiana para médicos, enfermeros, trabajadores de la salud y miles de bonaerenses que dependen del sistema público.
En ese marco, cuestionaron que el Gobierno provincial haya optado por mover piezas internas sin dar todavía explicaciones de fondo sobre cómo se llegó a esta situación ni cuáles serán las medidas para revertirla.
“El Gobierno reemplaza funcionarios, pero todavía no respondió los pedidos de informes ni explicó por qué los hospitales llegaron a esta situación”, señalaron desde el PRO.
No alcanza con cambiar funcionarios
La oposición reclama que el Ministerio de Salud brinde información precisa sobre el funcionamiento de la red hospitalaria, identifique las áreas críticas y presente un plan de emergencia que permita recomponer la atención sanitaria en toda la Provincia.
Para el bloque PRO, el debate ya no pasa solo por nombres propios dentro del organigrama estatal. La discusión de fondo es qué falló, quiénes son los responsables políticos y qué decisiones adoptará el Gobierno bonaerense para frenar un deterioro que compromete la atención de miles de vecinos.
En ese sentido, advirtieron que el cambio de autoridades puede ser apenas el primer movimiento, pero no una respuesta suficiente frente a una crisis que, según plantean, el Gobierno intentó minimizar durante demasiado tiempo.