miércoles 24 de junio de 2026
- Edición Nº2758

Provincia

números preocupantes

Desempleo bonaerense: la crisis laboral golpea con fuerza en el interior provincial

14:32 | Mientras el promedio nacional de desocupación se ubicó en 7,8%, los principales aglomerados del interior bonaerense muestran un deterioro más profundo. Bahía Blanca, Mar del Plata y San Nicolás-Villa Constitución exhiben tasas cercanas o superiores a los dos dígitos, en un escenario marcado por cierres de empresas, caída del consumo y pérdida de empleo formal.



El desempleo en la provincia de Buenos Aires empezó a mostrar una nueva geografía. Aunque durante años el deterioro laboral fue asociado casi de manera automática al conurbano bonaerense, los últimos datos oficiales y relevamientos privados advierten que la destrucción de puestos de trabajo también se profundiza en las grandes ciudades del interior provincial, donde en algunos casos la desocupación ya supera los dos dígitos.

Según los datos difundidos por el INDEC, la desocupación nacional alcanzó el 7,8% en el primer trimestre de 2026 y afectó a cerca de 1,8 millones de personas en todo el país. El número representa una leve baja respecto del 7,9% registrado en el mismo período de 2025, pero detrás de esa aparente estabilidad aparecen señales de deterioro: la subocupación trepó al 11,1%, la informalidad laboral llegó al 44,2% y el 37,9% de los asalariados no realiza aportes jubilatorios.

En la provincia de Buenos Aires, el impacto no se distribuye de manera uniforme. El conurbano bonaerense registró una desocupación del 8,7%, casi un punto por encima del promedio nacional. Sin embargo, el dato más relevante aparece fuera del Gran Buenos Aires: en Bahía Blanca-Cerri la desocupación llegó al 10,1%, mientras que en San Nicolás-Villa Constitución alcanzó el 10,4%, en una zona especialmente afectada por la crisis metalúrgica.

Mar del Plata también encendió señales de alarma. Allí, el desempleo pasó del 6% al 9,3% en comparación con el primer trimestre de 2025, aun cuando el período incluye la temporada alta de verano. El dato se explica en un contexto de menor llegada de turistas, caída del consumo per cápita, dificultades en el sector pesquero y despidos en distintas ramas industriales.

La Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina advirtió que en apenas dos meses cerraron alrededor de 40 establecimientos gastronómicos y hoteleros en Mar del Plata, con la pérdida de unos 400 puestos de trabajo. El gremio atribuyó la situación a la caída del consumo, la menor actividad turística y el deterioro del poder adquisitivo de los salarios.

A ese cuadro se suman conflictos en otras actividades. Trabajadores del frigorífico San Telmo, ex Sadowa, volvieron a quedar sin empleo luego de haber sido reincorporados en febrero, según denunció el Sindicato de la Carne. La empresa, que ya arrastraba problemas desde el año pasado, impidió el ingreso de 15 operarios a la planta en medio de una fuerte caída de la faena.

En el Gran La Plata, la desocupación se ubicó en 7,8%, en línea con el promedio nacional. Sin embargo, la subocupación alcanzó el 18,2%, muy por encima del registro nacional, y el 23,8% de las personas ocupadas manifestó que demandaba otro empleo. El dato expone una problemática que no se agota en la falta de trabajo, sino también en la precariedad y la insuficiencia de los ingresos.

Un informe del Centro de Estudios sobre Trabajo y Desarrollo de la Universidad Nacional de San Martín, elaborado por Matías Maito, también cuestionó la idea de una supuesta “desconurbanización” homogénea del empleo. El trabajo, titulado “Argentina, ¿entre dos realidades? La nueva geografía del empleo bajo el modelo de Milei”, concluyó que casi dos tercios de los departamentos del país destruyeron empleo privado registrado entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025.

Según ese relevamiento, el AMBA perdió más de 60 mil puestos privados registrados en términos absolutos, aunque la caída proporcional fue más intensa en otras regiones. “Ni el AMBA es la región donde la crisis de empleo adquiere la mayor virulencia ni el interior es un todo homogéneo donde el empleo crece”, sostuvo el informe.

En territorio bonaerense, el CETyD identificó impactos diferenciados. Distritos como San Martín y Pilar aparecen golpeados por la crisis industrial, mientras que Zárate figura entre las ciudades intermedias afectadas por la pérdida de empleo fabril. En contraste, localidades como Arrecifes, Salto, Rojas, Trenque Lauquen y Pehuajó mostraron un mejor desempeño relativo por su vínculo con la agroindustria.

Los datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación correspondientes a marzo de 2026 profundizan el diagnóstico. El empleo asalariado privado cayó 1,5% interanual en todo el país, lo que equivale a 96.700 puestos menos. En Buenos Aires, el retroceso fue del 1,7%: la Provincia pasó de 1.984.600 asalariados privados registrados en marzo de 2025 a 1.951.000 en marzo de 2026. En doce meses se perdieron 33.600 empleos formales.

El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, vinculó esos números con el rumbo económico nacional y advirtió que el empleo registrado lleva diez meses consecutivos sin crecimiento. Según planteó, desde noviembre de 2023 fueron expulsados más de 216 mil asalariados privados en el país, y la provincia de Buenos Aires explica el 36% de esa destrucción por su peso industrial.

 

 

Para el funcionario, la economía opera bajo una lógica dual: sectores como el agro, la minería y la energía aparecen entre los favorecidos, mientras que la industria, la construcción y el comercio concentran los mayores retrocesos. En ese marco, el mercado laboral bonaerense queda atravesado por una tensión cada vez más evidente: algunos sectores crecen, pero el empleo formal no acompaña.

El resultado es un mapa laboral más fragmentado, donde la crisis ya no puede leerse solamente desde el conurbano. El interior bonaerense, con sus ciudades industriales, portuarias, turísticas y comerciales, empieza a concentrar algunos de los indicadores más preocupantes.

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