La ultraactividad mantenía vigente un convenio de forma automática si no se firmaba uno nuevo. Su eliminación fue la llave que habilitó a la cartera laboral a avanzar con la revisión masiva.
Desde el oficialismo evitan hablar de plazos, pero buscan celeridad para adaptar los convenios al nuevo marco legal y “actualizar las relaciones laborales” en distintas actividades.
Los gremios bajo la lupa
La primera tanda apunta a sindicatos de alto peso y capacidad de movilización. En el listado figuran Aceiteros, Bancarios, Camioneros, Construcción, Alimentación, Sanidad, Gastronómicos y el sector Aeronáutico, con pilotos y personal privado.
También alcanzan a logística y energía: Estaciones de Servicio, Ferroviarios, Petroleros, Marítimos, Portuarios y Neumático. Se suman Industria Lechera, Textiles, Químicos, Plásticos, Seguridad Privada, Entidades Deportivas, Futbolistas Agremiados, Trabajadores de Prensa y TV abierta y por cable.
Rechazo de la CGT y matices
En la CGT ven la medida como una “ofensiva” y una “pantalla” para flexibilizar de hecho. Advierten que se buscan recortar conquistas ligadas a jornadas, categorías y condiciones operativas.
Sin embargo, hay gremios que se desmarcan. El SOESGyPE, de Estaciones de Servicio, anunció que acepta la rediscusión planteada por la Secretaría de Julio Cordero, “con posición definida y agenda propia”.
“Hace mucho que venimos planteando que hay que actualizar convenios y la respuesta empresarial fue sostener los vigentes. Ojalá que en esta instancia podamos discutir cuestiones que quedaron pendientes”, dijo Carlos Acuña, dirigente del gremio y mano derecha de Luis Barrionuevo.