Después de seis meses sin sesiones, el Senado bonaerense volverá a reunirse este miércoles en medio de una agenda atravesada por negociaciones, reclamos internos y proyectos sensibles para el oficialismo provincial. En ese escenario, el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, volvió a meter presión para que se aprueben sus iniciativas de emergencia sanitaria y emergencia alimentaria, dos expedientes que ya generaron ruido dentro del Ejecutivo que conduce Axel Kicillof.
La intención del jefe comunal paceño con pedido de licencia, es que ambas propuestas sean incorporadas al tratamiento sobre tablas. Desde su entorno aseguran que “las manos están” para avanzar con la aprobación y advierten que, si eso no ocurre, “serán los senadores que votaron en contra los que tendrán que darles explicaciones a los bonaerenses”.
El mensaje apunta directo a la Legislatura, pero también deja expuesta una discusión más profunda dentro del peronismo bonaerense: qué prioridades debe atender la Provincia en un contexto de crisis social, caída de ingresos y mayor presión sobre los sistemas de salud y asistencia alimentaria.
Emergencia sanitaria y alimentaria
La iniciativa de emergencia sanitaria plantea reforzar la asistencia en salud, garantizar la provisión de medicamentos, vacunas, tratamientos y prestaciones básicas, y priorizar el funcionamiento del sistema sanitario por encima de cualquier gasto considerado no urgente.
En paralelo, el proyecto de emergencia alimentaria insta al gobierno bonaerense a incrementar de manera inmediata y progresiva las partidas presupuestarias destinadas a políticas alimentarias clave. Entre ellas se incluyen los comedores escolares, el Servicio Alimentario Escolar, los comedores comunitarios y los programas de asistencia directa.
En los últimos días, Ishii elevó el tono de sus reclamos hacia la administración provincial. “Deje de hacer obras que no son urgentes y ponga la guita donde la tiene que poner: en la comida a la gente, en ayuda a la gente con los medicamentos que no puede comprar, y en todas las vacunas”, lanzó en un mensaje dirigido al gobernador Axel Kicillof.
La frase no pasó inadvertida. No solo por el contenido, sino porque proviene de un intendente histórico del peronismo bonaerense, con peso territorial propio y capacidad de incomodar hacia adentro. Dicho de otro modo: no es un tuit perdido en la inmensidad de la política digital, ese basural con wifi, sino una presión concreta sobre una sesión clave.
Galmarini y el reclamo por la vicepresidencia
Otro foco de conflicto está puesto en el reparto de autoridades de la Cámara alta. Malena Galmarini reclama ocupar la vicepresidencia segunda, un lugar que, según aseguran en su entorno, había sido acordado en diciembre de 2025.
En aquel momento, en medio de un pacto de no agresión para evitar una fractura del bloque, la dirigente del Frente Renovador se corrió de la discusión y dejó el espacio en manos del kicillofismo. Ahora, tras varios debates internos, Galmarini volvió a pedir que se cumpla lo pactado. Hasta el mediodía del martes 23 de junio, sin embargo, no había una definición cerrada.
El dato agrega otra capa de tensión a una sesión que ya venía con temperatura propia. En el oficialismo saben que cualquier movimiento puede tener impacto hacia adentro del bloque y abrir nuevas incomodidades en una convivencia política que, por momentos, parece más administrada que resuelta.
Otros proyectos en agenda
Además de las emergencias impulsadas por Ishii, también ingresarán otros proyectos vinculados al sistema sanitario bonaerense. Entre ellos, la iniciativa conocida como “Laboratorio” de medicamentos y otra propuesta que busca avanzar en la integración del sistema de salud provincial.
La clave estará en la reunión de Labor Parlamentaria, donde se definirá qué expedientes entran formalmente en el Orden del Día y cuáles podrían tratarse sobre tablas. Allí se sabrá si la presión de Ishii consigue traducirse en tratamiento legislativo o si el tema queda postergado, con el costo político que eso podría implicar.