Desde la oposición en el Senado bonaerense presentaron un pedido de informes para que el gobierno de Axel Kicillof detalle la evolución de las renuncias de docentes y auxiliares en las escuelas provinciales durante los últimos cinco años.
La iniciativa fue impulsada por el senador Marcelo Leguizamón, del bloque HECHOS-UCR Identidad, y apunta a conocer el alcance real de un fenómeno que genera preocupación en la comunidad educativa: cuántos trabajadores dejaron sus cargos, en qué distritos se concentraron esas bajas, qué niveles educativos fueron los más afectados y si existen escuelas con dificultades para cubrir vacantes.
El planteo busca determinar si las renuncias impactan en la continuidad pedagógica y en la cobertura efectiva de cargos dentro del sistema educativo bonaerense, el más grande del país. Para la oposición, contar con datos oficiales resulta clave para dimensionar el problema y evaluar si el Ejecutivo provincial cuenta con políticas concretas para evitar que la falta de personal afecte el dictado de clases.
Entre los fundamentos del pedido de informes aparecen distintas preocupaciones vinculadas a las condiciones laborales del sector. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la fragmentación horaria, el desgaste profesional y las dificultades para sostener la carrera docente forman parte del diagnóstico que desde hace tiempo vienen señalando gremios, especialistas y trabajadores de la educación.
El reclamo legislativo también apunta a conocer si la Dirección General de Cultura y Educación elaboró estudios o diagnósticos sobre abandono de la profesión, falta de cobertura de cargos y problemas para atraer nuevos aspirantes. La inquietud cobra mayor relevancia en determinadas áreas de enseñanza y en regiones alejadas de los grandes centros urbanos, donde suele ser más complejo garantizar reemplazos o cubrir vacantes.
Desde la Provincia, en tanto, destacan que este año se puso en marcha un sistema digital de reordenamiento y unificación de cargos y horas. Según la explicación oficial, la herramienta busca agilizar la cobertura de vacantes, reducir demoras administrativas y mejorar la organización institucional frente a licencias, jubilaciones o renuncias.
Sin embargo, para la oposición, esa medida no alcanza para despejar las dudas sobre la magnitud del problema. Por eso, el pedido de informes exige datos precisos sobre la evolución de las renuncias y sobre el impacto que podrían tener en el funcionamiento cotidiano de las escuelas.
El debate se inscribe en una discusión más amplia sobre los recursos humanos del sistema educativo bonaerense. La pregunta de fondo es si la Provincia atraviesa un incremento sostenido de renuncias docentes y auxiliares, y si esa situación ya condiciona la posibilidad de garantizar clases con normalidad.
Ahora será el Ejecutivo provincial quien deberá responder ante la Legislatura y precisar si existe un crecimiento del fenómeno, cuáles son los distritos más afectados y qué medidas se están tomando para evitar que el problema derive en una mayor fragilidad del sistema educativo.