La situación de Manuel Adorni complica al Gobierno y abrió una nueva pelea en el Congreso. Con la Casa Rosada sin definir qué hacer con el jefe de Gabinete, bloques opositores avanzan en Diputados y el Senado con pedidos de informes, interpelaciones y una posible moción de censura por presuntas irregularidades en sus declaraciones juradas.
El primer round será el 23 de junio en la Cámara de Diputados. Hay una sesión especial pedida con un temario que incluye todos los proyectos contra Adorni. La clave política la marcó el PRO: el bloque de Cristian Ritondo todavía no fijó postura oficial, pero ya avisó que espera un gesto del Ejecutivo y no descarta facilitar el quórum para habilitar el debate. Es un mensaje directo al oficialismo, que venía conteniendo a sus aliados.
La UCR va a discutir el tema en la reunión del interbloque Fuerzas del Cambio, junto al MID y otros dialoguistas. Buscan una estrategia común frente al embate opositor.
El Senado se mete de lleno
El peronismo también salió a jugar fuerte. El interbloque que lidera José Mayans presentó un proyecto para una sesión especial en el Senado. Quieren interpelar a Adorni y tratar una moción de censura. El texto exige que el funcionario se presente en la Cámara alta en un plazo máximo de siete días. Y aclaran: si no va, igual avanzan con la medida.
Desde Unión por la Patria hablan de “irregularidades, omisiones y rectificaciones” en la información patrimonial que Adorni entregó a los organismos de control. Ese es el argumento para apurarlo.
Trabas reglamentarias
La oposición tiene un problema: tanto las interpelaciones como las censuras necesitan dos tercios si llegan al recinto sin dictamen de comisión. Hoy ese número no está.
Por eso el plan inmediato es más táctico: conseguir quórum y votar emplazamientos para obligar a las comisiones a tratar los proyectos. Si lo logran, fuerzan al oficialismo a abrir el debate en espacios que hoy están bloqueados.
El proceso puede durar semanas y mantener el tema en agenda. Varios sectores opositores creen que, salga lo que salga, la polémica ya le genera desgaste al gobierno de Javier Milei mientras Adorni siga en el Gabinete.