Tras la fallida sesión especial en la Cámara de Diputados bonaerense para debatir distintos proyectos vinculados al funcionamiento del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), referentes de colegios y cajas profesionales del sector salud se pronunciaron sobre la situación actual de la obra social. Si bien reconocieron problemas en las prestaciones, atrasos en honorarios y deficiencias en la atención, también señalaron que algunas críticas están atravesadas por intereses políticos.
La discusión se reactivó luego de que el oficialismo bloqueara el tratamiento de una batería de iniciativas impulsadas por la oposición, que buscaban poner bajo análisis el funcionamiento del IOMA. En ese marco, los titulares de los Colegios de Kinesiólogos, de Psicólogos y de la Caja de Médicos de la provincia de Buenos Aires analizaron el escenario, marcaron reclamos concretos y pidieron participar de una mesa amplia de debate.
El presidente de la Caja de Médicos bonaerense, Héctor Sainz, sostuvo que el IOMA es “un sistema muy complejo” y recordó que cuenta con un presupuesto incluso superior al del Ministerio de Salud provincial. Además, destacó que la obra social alcanza a más de dos millones de afiliados y también cubre a sus propios jubilados, una cobertura que, según remarcó, no ofrecen todas las obras sociales sindicales.
Sin embargo, Sainz admitió que existen “importantes deficiencias” y planteó que el Instituto debe utilizar todas las herramientas disponibles para garantizar una atención adecuada y una mejor retribución a los profesionales. “Se merece una discusión amplia que abarque a todos los sectores involucrados”, expresó.
En la misma línea, el titular del Colegio de Kinesiología de la provincia de Buenos Aires, Pablo Dolce, valoró como positiva la iniciativa de avanzar hacia una autarquía financiera del IOMA, propuesta por el diputado de UCR + Cambio Federal Diego Garciarena. El proyecto apunta a dotar al organismo de mayor autonomía administrativa y financiera.
“Necesitamos mejorar el valor de las prestaciones en kinesiología y estamos abocados a eso con las autoridades de la obra social”, señaló Dolce, al referirse a uno de los principales reclamos del sector profesional.
No obstante, el referente de Cokiba también puso reparos sobre el tono de algunos cuestionamientos legislativos, especialmente los provenientes de La Libertad Avanza. En ese sentido, afirmó que mientras a nivel nacional “están vaciando hospitales, reduciendo sueldos al personal de salud y vaciando obras sociales como IOSFA”, la ofensiva contra el IOMA parece responder “más a una acción política que a una real preocupación por la obra social”.
Por su parte, el presidente del Colegio de Psicólogos bonaerense, Pablo Della Savia, planteó que “todo fondo público debe auditarse”, pero remarcó que los problemas vinculados al atraso en los honorarios se vienen trabajando junto con las autoridades del Instituto.
“La crisis de los sistemas de salud es profunda, donde IOMA es un eslabón más. En rigor, tenemos más problemas con otras obras sociales, con discontinuidad en los pagos, por ejemplo”, sostuvo Della Savia. Además, cuestionó el modo en que se desarrolla la discusión pública y legislativa sobre el tema: “Me deja en lo personal la sensación de un nuevo desatino de la clase política argentina”, concluyó.
El posicionamiento de los colegios profesionales introduce un matiz en medio de la disputa entre oficialismo y oposición. Por un lado, los sectores de salud reconocen que el IOMA atraviesa dificultades concretas que impactan tanto en afiliados como en prestadores. Por otro, advierten que cualquier reforma debe discutirse con participación de quienes sostienen diariamente el sistema.