Después de la frustrada sesión especial convocada por la oposición para tratar la crisis del IOMA, la Cámara de Diputados bonaerense inició este jueves una nueva sesión ordinaria del 154° Período Legislativo. Sin embargo, los dos temas que concentraban la mayor expectativa política quedaron, finalmente, sin tratamiento: ni los proyectos vinculados a la obra social provincial ni la discusión por la libre disponibilidad de fondos municipales avanzaron en el recinto.
La jornada legislativa, que había comenzado con expectativa por la posibilidad de abordar asuntos sensibles para la gestión provincial y para los municipios, terminó atravesada por homenajes, bloques temáticos y fuertes cruces políticos, pero sin resolución sobre dos reclamos concretos: la crisis prestacional del Instituto de Obra Médico Asistencial y el pedido de los intendentes para contar con mayor margen de maniobra sobre los recursos del Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal.
El tratamiento sobre tablas del proyecto impulsado por Facundo Tignanelli para permitir la distribución de un porcentaje de esos fondos no alcanzó los votos necesarios. La moción obtuvo 43 votos afirmativos y 39 negativos, lejos de la mayoría especial requerida para habilitar el debate. “Bueno, lo hemos intentado”, expresó el legislador de Fuerza Patria tras conocerse el resultado.
La caída del tratamiento dejó un fuerte malestar entre diputados ligados a la gestión municipal y exintendentes que advirtieron sobre el deterioro de las cuentas locales, la baja de la recaudación y la presión creciente sobre áreas sensibles como salud, desarrollo social, seguridad e infraestructura.
Uno de los planteos más duros llegó desde el radical Valentín Miranda, quien acompañó el tratamiento sobre tablas pese a considerar que el proyecto “se quedaba corto”. El legislador cuestionó que la Cámara le haya dado “la espalda” a una carta firmada por más de 90 intendentes de distintos espacios políticos y reclamó avanzar hacia una discusión de fondo sobre autonomía municipal, reglas claras y criterios objetivos de reparto.
“Cada día tienen más funciones y menos plata”, sostuvo Miranda, al defender que los intendentes y los concejos deliberantes son quienes mejor conocen si los fondos deben destinarse a obras, equipamiento, inversión social, salarios o servicios. Para el diputado, el rechazo mostró una Legislatura “alejada de las necesidades que hoy están viviendo los territorios”.
Desde el PRO, Alejandro Rabinovich defendió el rechazo al tratamiento y buscó bajar el tono de la confrontación. “No somos ogros”, planteó, al cuestionar la lectura que ubicaba de un lado a quienes defendían a los intendentes y del otro a quienes los perjudicaban. El legislador explicó que el debate no era únicamente sobre la libre disponibilidad, sino también sobre el modo de distribución del 30% restante de los fondos y la conveniencia o no de utilizar el Coeficiente Único de Distribución.
Rabinovich sostuvo que algunos municipios, como General Pueyrredon, resultan perjudicados por el actual esquema de reparto y planteó que el tema debía discutirse en comisión. Según argumentó, el 70% de los recursos ya había sido establecido como libre disponibilidad, mientras que el 30% restante estaba atado a proyectos específicos.
También intervino Diego Garciarena, de UCR + Cambio Federal, quien remarcó que el proyecto no resolvía la autonomía municipal, sino que implicaba una nueva concesión de la Legislatura hacia los municipios. El diputado sostuvo que una discusión real sobre autonomía debería incluir, por ejemplo, un sistema de coparticipación inversa o la posibilidad de que los municipios cobren el impuesto automotor. Además, apuntó contra el funcionamiento del Senado bonaerense y advirtió que muchas medias sanciones terminan vencidas por falta de tratamiento en la Cámara alta.
La discusión por los fondos municipales volvió a cruzarse con la crisis del IOMA cuando Andrés De Leo, de la Coalición Cívica, vinculó ambos reclamos. “Si quieren defender los ingresos y los recursos de los intendentes, hay que discutir el tema IOMA”, afirmó. El diputado señaló que muchos hospitales municipales atienden prestaciones de la obra social provincial con valores congelados desde diciembre de 2023, lo que genera un déficit que termina siendo cubierto con recursos comunales.
Desde Fuerza Patria, Mariano Cascallares cuestionó que se buscara “tirar la pelota afuera” y remarcó que la situación económica golpea de lleno a los 135 municipios bonaerenses. El legislador apuntó contra las políticas del Gobierno nacional, a las que responsabilizó por la merma de recursos provinciales y municipales, y pidió que cada diputado se hiciera cargo de su voto ante su distrito.
Uno de los discursos más fuertes fue el de Alejandro Acerbo, exintendente de Daireaux, quien advirtió que desde diciembre las condiciones financieras de los municipios “empeoraron notablemente”. Según planteó, la cobrabilidad de tasas cayó entre 10% y 15% en buena parte de los distritos, mientras creció la demanda social. Acerbo sostuvo que la cuota en discusión podía ser clave para afrontar el pago de aguinaldos y afirmó que en la Sexta Sección Electoral el 80% de los municipios tendría dificultades para cumplir con esa obligación.
En la misma línea, Diego Nanni, intendente en uso de licencia de Exaltación de la Cruz, describió la presión que enfrentan los distritos que sostienen hospitales municipales y servicios esenciales en un contexto de recesión. El legislador advirtió que su municipio sufrió una caída de 200 millones de pesos en la coparticipación solo durante el mes en curso y cuestionó al Gobierno nacional por alentar denuncias contra los aumentos de tasas municipales, mientras las comunas intentan financiar salud, educación, seguridad e infraestructura.
“Hoy me da vergüenza ser parte de esta Cámara”, lanzó Nanni, en una de las frases más fuertes de la jornada, al cuestionar que la Legislatura no pudiera dar una respuesta concreta a los intendentes.