El intendente de Castelli, Francisco Echarren, salió al cruce del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de la presentación de sus declaraciones juradas rectificativas y de las explicaciones públicas que brindó el funcionario nacional sobre el origen de parte de su patrimonio.
A través de su cuenta de X, el jefe comunal bonaerense ironizó sobre los argumentos de Adorni y apuntó directamente contra la justificación vinculada a inversiones en criptomonedas. “ADORNI: ‘ESTA ES UNA BILLETERA DE BITCOIN JUSTO EN LA QUE PIERDO’”, escribió Echarren, en alusión a las explicaciones del vocero devenido jefe de Gabinete.
ADORNI: “ESTÁ ES UNA BILLETERA DE BITCOIN JUSTO EN LA QUE PIERDO”
— Francisco Echarren (@EcharrenF) June 11, 2026
Estuvo más de un mes haciendo dibujos en la declaración jurada para terminar confesando que es un evasor y corrupto, la justicia lo tendría que sacar esposado de LN+ pic.twitter.com/PQFZMbyP3Y
Pero el intendente fue más allá y lanzó una acusación política de alto voltaje: “Estuvo más de un mes haciendo dibujos en la declaración jurada para terminar confesando que es un evasor y corrupto, la Justicia lo tendría que sacar esposado de LN+”.
La polémica se desató después de que Adorni presentara ante la Oficina Anticorrupción y ARCA declaraciones juradas rectificativas correspondientes a los últimos años. En una entrevista televisiva, el funcionario reconoció que junto a su esposa mantuvo durante años ahorros no declarados y sostuvo que una parte importante de su patrimonio proviene de inversiones realizadas en Bitcoin entre 2013 y 2018.
Según la documentación presentada, Adorni incorporó alrededor de 513 mil dólares vinculados a esas operaciones. Durante sus explicaciones públicas, admitió que esos fondos no habían sido declarados previamente y aseguró que regularizará la situación tributaria correspondiente.
El jefe de Gabinete intentó enmarcar las inconsistencias como errores u omisiones arrastradas desde antes de su ingreso a la función pública. Sin embargo, la explicación no logró apagar el incendio político. Más bien le tiró nafta, porque en tiempos de ajuste, motosierra y sermones morales contra “la casta”, admitir ahorros no declarados no parece exactamente una clase magistral de transparencia republicana.
La reacción de Echarren se inscribe en una ola de cuestionamientos opositores contra Adorni, quien quedó en el centro de la escena luego de justificar su patrimonio con argumentos que mezclan omisiones fiscales, regularización tributaria y criptomonedas.
Para la oposición, el caso expone un doble estándar dentro del oficialismo: mientras el Gobierno endurece el discurso contra trabajadores, jubilados, universidades, provincias y sectores sociales que reclaman recursos, uno de sus principales funcionarios admite haber mantenido fondos por fuera del circuito declarado.
El punto más sensible no es solo patrimonial, sino político. Adorni fue durante años una de las voces más duras del oficialismo contra el Estado, los impuestos y la supuesta “casta”. Ahora, su propia situación tributaria lo coloca frente a una contradicción difícil de maquillar, incluso con Bitcoin, entrevistas amigas y declaraciones juradas corregidas a destiempo.