martes 09 de junio de 2026
- Edición Nº2743

País

POLÍTICA

Colapso sanitario: tres provincias advierten que los hospitales públicos “están al límite”

09:33 | Ministros de Corrientes, Misiones y Salta describen guardias saturadas, más pacientes en pasillos y listas de espera crecientes. Culpan a la crisis económica que expulsa familias de la medicina privada, a la deuda millonaria de las obras sociales y al recorte de fondos nacionales. Mendoza refuerza el recupero a prepagas para sostener el sistema.



El sistema público de salud cruje en el norte del país. Los ministros de Corrientes, Misiones y Salta admiten que sus hospitales operan “al límite” por la migración masiva de pacientes desde el sector privado, las deudas impagas de las obras sociales y la caída del financiamiento nacional.

En Corrientes, el ministro Emilio Lanari fue directo: “Está a full de sus capacidades”. Según la cartera sanitaria, más del 86% de las atenciones ya se hacen en el sistema público y la cifra roza el 90%. La demanda crece porque miles de familias perdieron su cobertura privada y a eso se suman pacientes de Chaco y Formosa. En el Hospital Vidal, hematología pasó de un consultorio a tres y en oncología un solo profesional atiende hasta 25 personas por día. Para descomprimir, la provincia derivó cirugías programadas a clínicas privadas y amplió la guardia de los CAPS a 24 horas con internación abreviada.

Misiones absorbe el 80% de la demanda sanitaria y en el último año esa presión subió 20%, detalló el ministro Héctor González ante Diputados. El Hospital Madariaga, principal centro de alta complejidad, rompió su récord: 40.619 consultas, 1.224 egresos y 1.266 cirugías en el primer trimestre de 2026. “Tenemos un techo difícil de superar en quirófanos y camas”, reconoció la gerente Dalila Bühl. Con 260 camas, el hospital derivó operaciones a los hospitales Favaloro y Fátima para sostener el ritmo. El presupuesto de Salud 2026 sube 37,89%, a $1.009.979 millones.

El cuadro más crudo lo pintó el salteño Federico Mangione: “Tengo colmadas las guardias. Hace cuatro meses volvimos a tener pacientes en los pasillos, en camillas. No me alcanza el espacio”. Dijo que la demanda en guardias trepó 85% y que muchas familias con obra social van al hospital porque no pueden pagar el millón de pesos que piden las clínicas para internar. “Yo también hago parte privada y no tengo el caudal de pacientes que tenía antes”, agregó. Mangione denunció que una sola obra social debe más de $5.000 millones y que “no están pagando nada”. Anticipó embargos y acciones legales. También alertó por la suba de tuberculosis, HIV y sífilis, asociada a la pobreza, y por la baja vacunación: más del 85% de las camas pediátricas están ocupadas por cuadros respiratorios y “la gran cantidad de niños en respiradores no están vacunados”. “Estoy nadando en dulce de leche porque no hay plata y tengo que dar cobertura”, resumió.

Fondos en baja y deudas en alza  
Un informe de Soberanía Sanitaria señala que las transferencias de Nación a hospitales de alta complejidad cayeron 17% en términos reales entre 2023 y 2025. La derogación de los sistemas nacionales de facturación también redujo la capacidad de recuperar costos por atenciones a pacientes con obra social. 

El modelo Mendoza  
En contraste, Mendoza triplicó el recupero a obras sociales y prepagas con el Reforsal, creado en agosto de 2024. En los primeros cinco meses de 2026 cobró $4.445 millones contra $1.557 millones del mismo período de 2025. El ministro Rodolfo Montero explicó que unificaron el sistema de cobro, mejoraron la carga de datos y aceleraron los reclamos. “Antes se cobraba muy poco”, admitió. Lo recaudado vuelve a los hospitales para insumos, equipamiento e infraestructura.

Mientras el norte lidia con guardias desbordadas y deudas impagas, el modelo mendocino aparece como alternativa para financiar un sistema público cada vez más demandado.

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