La industria del calzado atraviesa una crisis profunda y desde el sector sindical advierten que la situación ya se acerca a un punto límite. Horacio Jerez, secretario adjunto de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA), afirmó que la actividad se encuentra en una “situación casi terminal”, marcada por la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de fábricas y el deterioro del mercado interno.
En diálogo con Política del Sur, el dirigente describió un escenario atravesado por lo que definió como un “combo destructivo”: la caída del consumo, los despidos constantes, el cierre de plantas productivas y una apertura de importaciones que calificó como “indiscriminada” y “salvaje”. Según remarcó, ese panorama golpea no solo a los trabajadores del calzado, sino al conjunto de la industria nacional.
“Esa es la situación que tenemos los trabajadores del calzado y en la industria en general”, lamentó Jerez, al advertir que el sector viene acumulando un deterioro sostenido desde el inicio de la actual gestión nacional. En ese sentido, sostuvo que ya se registran “más de 7.000 despidos” en la actividad durante este gobierno.
El representante de UTICRA también apuntó contra la orientación económica oficial y cuestionó que el Gobierno nacional no coloque a la producción, el trabajo y el desarrollo como ejes de su agenda. “No ha nombrado nunca la palabra producción, trabajo, desarrollo para tener un empleo digno todos los trabajadores, no solamente los del calzado”, expresó.
A la pérdida de empleo se suma, según el gremio, el deterioro salarial. Jerez indicó que los trabajadores continúan con ingresos “pisados” y que los acuerdos homologados por el Gobierno contemplan sumas fijas que funcionan apenas como un paliativo. “No alcanza”, aseguró, al describir la situación de los trabajadores frente al aumento del costo de vida y la retracción del consumo.
Críticas a la reforma laboral
En otro tramo de sus declaraciones, Jerez fue especialmente crítico de la reforma laboral. Sostuvo que la normativa “no tiene nada para el trabajador que sea bueno” y advirtió que su aplicación puede profundizar aún más la crisis social y productiva.
Para el dirigente, los efectos de la reforma se percibirán con mayor claridad cuando se profundicen las dificultades para acceder o conservar un empleo. “La gente se va a dar cuenta recién ahora, cuando empiece a perder el trabajo o no encuentre una salida laboral. Ahí realmente se va a dar cuenta de lo nefasta que es esta ley modernizadora de la esclavitud”, afirmó.
Jerez también cuestionó el rol del Congreso en el tratamiento de estas medidas y sostuvo que los legisladores “no estuvieron a la altura de las circunstancias”. Tras los reveses judiciales, consideró que al movimiento obrero le queda como principal herramienta la movilización. “Queda la calle, el camino es ese, la calle para que el movimiento obrero se pueda expresar”, subrayó.
“La única salida es política”
Frente a este escenario, el secretario adjunto de UTICRA planteó que la salida a la crisis debe construirse en el plano político, con la mirada puesta en las elecciones de 2027. Aseguró que el actual Gobierno “no va a cambiar” su rumbo y que apuesta a un modelo en el que la pérdida de puestos de trabajo “se incrementa día a día”.
En ese marco, llamó a fortalecer la unidad del movimiento obrero y del peronismo, tanto a nivel provincial como nacional. También planteó la necesidad de construir un frente amplio con otros sectores políticos y sociales, con una plataforma electoral que exprese un modelo de país opuesto al actual.
“Tenemos mucha esperanza, mucha fe en que el peronismo lleve adelante un frente con otros sectores como el radicalismo, el socialismo y los movimientos sociales. Acá el único rival político es Milei, no hay otro”, sostuvo.
Jerez afirmó que la disputa central debe darse contra el proyecto político y económico del Gobierno nacional. “Tenemos que confrontar con Milei y las ideas que tiene. Queremos un país con producción, con desarrollo, con justicia social, con ayuda a los jubilados, a los universitarios, al Conicet. Todos los días hay un sector que cae y ese no es el país que queremos nosotros”, expresó.
Finalmente, el dirigente remarcó que el movimiento obrero tendrá un rol clave en la construcción de una alternativa política. Para Jerez, la crisis de la industria del calzado no puede leerse como un hecho aislado, sino como parte de un deterioro más amplio del entramado productivo, laboral y social del país.