Pinamar tiene un nuevo motivo para mirar al mar con orgullo. La Fiesta de la Pescadilla, uno de los encuentros más representativos de la ciudad y de la costa atlántica bonaerense, fue declarada Fiesta Nacional, un reconocimiento que corona años de crecimiento, participación comunitaria y trabajo conjunto entre instituciones locales.
La distinción fue oficializada por la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación y pone en valor la relevancia turística, deportiva y cultural de una celebración que ya forma parte de la identidad pinamarense. Lo que nació vinculado a la pesca deportiva logró transformarse, con el paso de las ediciones, en una fiesta popular donde conviven pescadores, familias, visitantes, emprendedores, artistas y vecinos.
Organizada por el Club de Pesca de Pinamar junto al Municipio, la Fiesta de la Pescadilla se consolidó como mucho más que una competencia. Es, en definitiva, una postal de esas que explican a una ciudad sin necesidad de demasiada solemnidad: cañas frente al mar, familias caminando entre puestos, olor a comida, música en vivo, infancia corriendo entre actividades recreativas y una comunidad que se reconoce en sus propias tradiciones.
El presidente del Club de Pesca de Pinamar, Diego Todorovich, resumió ese espíritu al definirla como “una fiesta para el pescador y la familia”. La frase, simple y directa, alcanza para entender por qué el evento trascendió el calendario local y empezó a convocar a competidores no solo de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires, sino también de otras provincias del país.
La declaración como Fiesta Nacional no solo jerarquiza el encuentro, sino que también proyecta a Pinamar como un destino activo durante todo el año. En una ciudad profundamente asociada al verano, la Pescadilla funciona como una invitación a mirar la costa más allá de enero: con turismo, deporte, cultura y movimiento económico también fuera de la temporada alta.
Una nueva edición con epicentro en Bunge e Intermédanos
La 16° edición de la Fiesta Nacional de la Pescadilla se llevará a cabo del 10 al 13 de septiembre de 2026 y tendrá su epicentro en la zona de Bunge e Intermédanos. Durante esos días, la programación incluirá patio de comidas, feria de emprendedores, espacios recreativos y shows en vivo, con propuestas pensadas para toda la comunidad.
El tradicional torneo de pesca será el domingo 13 de septiembre, de 10 a 15, sobre un tramo de 6 kilómetros de costa. La competencia se desarrollará desde avenida del Mar y Del Tuyú hasta el balneario Botavara, en un paisaje que combina deporte, paciencia y esa fe inexplicable que tienen los pescadores cuando miran el agua y aseguran que “hoy sale algo”. La humanidad ha construido civilizaciones enteras sobre esperanzas menos razonables, convengamos.
Pero justamente allí está parte del encanto: en la espera, en la charla, en la silla clavada sobre la arena, en el termo que circula, en la concentración frente a la línea del horizonte. La pesca deportiva tiene algo de ritual y algo de encuentro, y la Fiesta de la Pescadilla logró convertir ese ritual en una celebración abierta.
El reconocimiento nacional también representa un impulso para el desarrollo turístico y económico de Pinamar. La llegada de visitantes, la participación de emprendedores, la oferta gastronómica y la actividad cultural generan movimiento en distintos sectores, fortaleciendo una agenda que busca romper con la estacionalidad y sostener la vida turística más allá de los meses de verano.
Desde el Municipio destacaron que este logro acompaña el crecimiento de los eventos locales y potencia el trabajo articulado entre instituciones, clubes y comunidad. En ese camino, la Fiesta de la Pescadilla aparece como un ejemplo de cómo una tradición puede crecer sin perder su raíz: seguir siendo popular, familiar y costera, pero con una proyección cada vez mayor.