La salud volvió a ocupar un lugar central en la agenda política de Pehuajó. El intendente Pablo Zurro encabezó una reunión de trabajo junto a autoridades locales y regionales del área sanitaria, donde se analizó la situación actual del sector y se ratificó el compromiso del Municipio con el sostenimiento de las políticas públicas.
Durante el encuentro, el jefe comunal cuestionó con dureza las medidas impulsadas por el gobierno nacional de Javier Milei y advirtió sobre el impacto que los recortes presupuestarios generan en el sistema de salud. Según planteó, el ajuste aplicado por la administración libertaria alcanzó programas esenciales y puso en riesgo prestaciones que llegan a miles de argentinos.
“Frente a este ajuste, en Pehuajó redoblamos esfuerzos todos los días. Invertimos en medicamentos, vacunas, prótesis, infraestructura y programas de salud que permiten acompañar y cuidar a cada vecino y vecina”, expresó Zurro, al marcar la diferencia entre el retiro del Estado nacional y la decisión del Municipio de sostener la asistencia sanitaria.
El intendente, uno de los dirigentes bonaerenses más alineados con el kirchnerismo, volvió a reivindicar el rol del Estado como garante de derechos, especialmente en áreas sensibles como la salud pública. En ese sentido, remarcó que las políticas sanitarias no pueden quedar libradas a la capacidad económica de cada familia ni a la lógica del mercado.
Desde la gestión municipal sostienen que el contexto nacional obliga a reforzar la presencia del Estado local, tanto en la provisión de insumos como en el acompañamiento a vecinos que dependen de programas, tratamientos o prestaciones específicas. En tiempos de ajuste, la discusión por la salud vuelve a instalarse como una frontera política: para algunos, un gasto; para otros, una obligación indelegable.
Zurro sintetizó esa mirada con una definición directa: “La salud es un derecho, no un privilegio. Y es una responsabilidad de todos cuidarla y defenderla”.