Los analistas del mercado mantuvieron casi sin cambios sus pronósticos de inflación en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de mayo, aunque mejoraron las proyecciones para la actividad económica y recortaron las estimaciones de suba del dólar. El informe, realizado entre el 27 y el 29 de mayo con 46 consultoras y entidades financieras, calculó que el IPC de mayo cerró en 2,3% y que la inflación acumulada de 2026 llegará a 30,5%.
Para los próximos 12 meses, la inflación esperada bajó a 23,3%, una caída de 0,8 puntos porcentuales respecto del REM de abril. Esa mejora sugiere que el mercado ve una desaceleración de precios más marcada hacia principios de 2027. Donde sí hubo un leve ajuste a la baja fue en el IPC Núcleo, que no incluye precios regulados ni estacionales: los gurúes redujeron 0,1 puntos sus estimaciones para mayo, junio y julio. Para todo 2026 proyectan 29,7%, medio punto menos que en el relevamiento anterior.
En materia cambiaria, los analistas recortaron fuerte las expectativas de devaluación. Prevén que el dólar mayorista termine diciembre en $1.658, lo que implicaría una suba interanual de apenas 14,5%, muy por debajo de la inflación proyectada. A 12 meses vista, ubican al tipo de cambio en $1.760, con un alza de 25,9%, también inferior al avance del IPC.
El dato más optimista llegó por el lado de la actividad. El sector privado estimó que el PBI creció 0,3% en el primer trimestre de 2026 y que se expandirá 1,2% en el segundo, 0,1 y 0,2 puntos más que en la medición previa. Para todo 2026, ahora esperan un crecimiento de 2,9%, contra el 2,8% que habían informado en abril.
Respecto de tasas y desempleo, el REM no mostró cambios significativos. Sí hubo una mejora en la proyección de comercio exterior: el superávit comercial para 2026 se ubicaría en u$s20.185 millones, u$s3.679 millones más que en el informe anterior. La suba responde tanto a mayores exportaciones como a una baja en las importaciones esperadas.