Federico Sturzenegger volvió a defender el programa económico del Gobierno nacional y dejó una definición con fuerte tono electoral: aseguró que una eventual baja de impuestos provinciales dependerá de que la ciudadanía elija candidatos de La Libertad Avanza en 2027.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado vinculó la continuidad de las reformas con la posibilidad de profundizar la reducción del gasto público y avanzar luego sobre la carga tributaria. En ese marco, planteó que muchas de las tasas e impuestos que pesan sobre la actividad económica dependen de las administraciones provinciales, por lo que el oficialismo necesitaría ampliar su representación política en los distritos.
“La baja de impuestos solo será posible a nivel provincial si la gente elige candidatos de La Libertad Avanza”, afirmó Sturzenegger, en una declaración que fue leída como un mensaje directo hacia el armado electoral de 2027.
El funcionario insistió en que el rumbo económico del Gobierno se apoya sobre dos pilares centrales: la libertad económica y el equilibrio fiscal. “La motosierra sigue: a medida que bajamos el gasto, bajamos impuestos”, sostuvo al reivindicar la política de ajuste del gasto público impulsada por la administración de Javier Milei.
Para Sturzenegger, la reducción del gasto estatal es una condición indispensable para mejorar la competitividad de las empresas, estimular la inversión privada y avanzar hacia una estructura tributaria más baja. En esa línea, defendió la continuidad de las reformas, la desregulación de distintos sectores y la apertura comercial como herramientas para transformar la economía argentina.
El gas como eje del desarrollo industrial
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el rol que, según el ministro, tendrá Vaca Muerta en el futuro productivo del país. Sturzenegger sostuvo que la disponibilidad de gas natural permitirá impulsar nuevas industrias, reducir costos y mejorar la posición argentina en los mercados internacionales.
“El desarrollo industrial argentino tendrá su base en el gas”, afirmó. Además, aseguró que la Argentina podría convertirse en uno de los principales productores mundiales de fertilizantes gracias a la abundancia de recursos energéticos.
También puso el foco en la industria petroquímica, a la que ubicó como uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento. Según su análisis, la combinación entre energía abundante y menores costos de producción permitirá que las empresas argentinas ganen terreno frente a competidores regionales.
“La industria petroquímica argentina va a arrasar con la brasileña”, aseguró el funcionario, al remarcar que ese sector podría transformarse en una fuente clave de empleo, inversiones y generación de divisas durante los próximos años.
Apertura comercial y exportaciones
Sturzenegger también defendió la apertura económica y cuestionó los enfoques proteccionistas. En ese sentido, sostuvo que el actual modelo busca dejar atrás una etapa marcada por las trabas al comercio exterior.
“Argentina odiaba las exportaciones”, señaló, al describir lo que considera una característica histórica de la economía nacional. Para el ministro, la eliminación de regulaciones permitió mejorar las condiciones para las empresas exportadoras, especialmente para pequeñas y medianas firmas.
“La eliminación de regulaciones permitió que las exportaciones industriales y de pymes vuelen”, sostuvo. Además, afirmó que las ventas al exterior se convirtieron en uno de los principales motores del crecimiento económico.
“Las exportaciones lideran el crecimiento por primera vez en la historia argentina”, planteó, en defensa del programa económico oficial.
En la misma línea, el ministro argumentó que las importaciones no deben ser vistas como una amenaza, sino como parte de un proceso que favorece la productividad. “Cada importación crea su exportación”, aseguró, al sostener que el ingreso de bienes, tecnología e insumos puede fortalecer la capacidad productiva y exportadora del país.
“No estamos en recesión ni en crisis”
Pese al impacto social de las políticas de ajuste y a los cuestionamientos de distintos sectores por la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades de la actividad productiva, Sturzenegger rechazó los diagnósticos que describen el presente económico como una etapa recesiva.
“No puedo aceptar la premisa de que estamos en recesión ni en crisis, porque estamos en un pico”, sostuvo.
Desde su perspectiva, los indicadores vinculados a producción, inversión y exportaciones muestran una tendencia positiva y permiten proyectar un escenario de crecimiento para los próximos años.
En el cierre de su exposición, el ministro volvió a defender la combinación de apertura comercial, desregulación y equilibrio fiscal como base del modelo económico libertario. También insistió en que la profundización de las reformas será clave para reducir costos, eliminar regulaciones y fortalecer la competitividad del sector privado.