El ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, salió al cruce de las modificaciones que impulsa el Gobierno nacional sobre la Verificación Técnica Vehicular y ratificó que la Provincia mantendrá los controles vigentes. “Con rutas abandonadas, flexibilizar los controles es una irresponsabilidad”, lanzó.
“Escuchamos y vemos en redes sociales hablar del fin de un supuesto monopolio, pero poco se dice sobre cómo se va a garantizar que los controles sigan siendo rigurosos y confiables”, sostuvo el funcionario. Marinucci defendió el esquema bonaerense y remarcó que la VTV está respaldada por ley provincial. “Es una herramienta de prevención que permite detectar fallas mecánicas que pueden terminar en tragedias viales. Cuando el Estado relaja controles en nombre de la desregulación, corre el riesgo de poner en juego la seguridad de millones de argentinos”, afirmó.
El titular de Transporte vinculó directamente la discusión con el estado de la infraestructura. “No deja de llamar la atención que quienes abandonaron la obra pública, paralizaron el mantenimiento de las rutas nacionales y hoy tienen miles de kilómetros deteriorándose, pretendan al mismo tiempo flexibilizar los controles sobre los vehículos. Menos inversión en infraestructura y menos controles nunca puede ser una buena fórmula para la seguridad vial”, señaló.
Según describió, el deterioro de la red vial nacional lleva más de dos años y afecta directamente a los vehículos. “Vemos rutas con baches, banquinas deterioradas, falta de mantenimiento y obras paralizadas. Los conductores saben perfectamente lo que significa circular por gran parte de la red vial nacional. Cuando las rutas están abandonadas, los vehículos sufren mucho más desgaste. Se rompen neumáticos, suspensiones, trenes delanteros y componentes fundamentales para la seguridad. En ese contexto, extender los plazos de las verificaciones técnicas parece ir exactamente en sentido contrario a lo que debería hacerse”, explicó.
Lucha contra las obleas truchas
Marinucci también puso el foco en las maniobras ilegales que proliferaron alrededor de la VTV. Detalló que la Provincia lleva adelante un trabajo articulado con la Unidad Funcional de Instrucción que investiga estos casos y que ya se dieron de baja más de 1.000 páginas web y perfiles que ofrecían obleas y certificados apócrifos sin realizar los controles obligatorios.
“Mientras algunos quieren flexibilizar los controles, nosotros trabajamos para erradicar las estafas y garantizar que cada verificación se realice de manera transparente y bajo los estándares de seguridad que corresponden”, subrayó.
Para el ministro, la discusión que plantea Nación corre el eje del problema real. “La verdadera discusión no es quién hace la revisión. La verdadera discusión es quién se hace responsable cuando un vehículo en malas condiciones provoca una tragedia en una ruta argentina”, planteó.
Sobre el final, Marinucci apuntó contra el discurso oficial de transparencia. “Está bien que hablen de controles. Los controles son importantes. De hecho, tan importantes que los argentinos todavía estamos esperando algunas explicaciones sobre patrimonios y declaraciones juradas que no terminan de cerrar. La transparencia, como la VTV, debería ser obligatoria para todos”, concluyó.
Desde la Provincia insistieron en que no adherirán a ninguna reforma que implique bajar exigencias o extender plazos sin un esquema claro de fiscalización. El objetivo, remarcaron, es sostener un sistema de control que, pese a las críticas, funciona como filtro para sacar de circulación vehículos que representan un riesgo en rutas cada vez más deterioradas.