La dirigente del PTS y exdiputada provincial Laura Cano Kelly cuestionó con dureza el discurso del Gobierno nacional frente a la violencia de género y advirtió que la negación de los femicidios forma parte de una ofensiva política más amplia contra los derechos conquistados por el movimiento de mujeres y diversidades.
En diálogo con CódigoBAIRES, Cano Kelly se refirió al femicidio de Agostina y sostuvo que el caso generó una fuerte conmoción social, no solo por la brutalidad del crimen, sino también por las fallas institucionales que quedaron expuestas durante la investigación. En ese sentido, apuntó contra la activación tardía de la Alerta Sofía y cuestionó el abordaje judicial del caso.
“Estamos absolutamente conmocionadas por el caso de Agostina, en donde además se supieron detalles de ese femicidio”, afirmó la referente del PTS, al tiempo que señaló que este tipo de hechos vuelven a poner en discusión la respuesta del Estado frente a las denuncias y las situaciones previas de violencia.
Cano Kelly también salió al cruce de la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, luego de que hablara de “tasa de homicidios” al referirse a estos crímenes. Para la dirigente, esa expresión implica desconocer el carácter específico de los asesinatos cometidos contra mujeres por razones de género.
En esa línea, remarcó que la figura de femicidio fue incorporada luego de años de lucha del movimiento de mujeres y consideró que su negación constituye “un cinismo sin igual”. Según sostuvo, esa postura no se expresa únicamente en el Gobierno nacional, sino también en sectores del sistema judicial y político de distintas provincias.
“Las cúpulas de nuestro sistema judicial en las provincias, y a nivel federal, mantienen una ideología patriarcal, y eso muchas veces hace que las denuncias no se tomen en tiempo y forma, como fue en el caso de la mamá de Agostina”, afirmó.
Para Cano Kelly, el femicidio no puede ser analizado como un hecho aislado, sino como el último eslabón de una cadena de violencias y vulneraciones que atraviesan la vida cotidiana de las mujeres. Por eso, reivindicó la masividad de las movilizaciones del 3 de junio y sostuvo que el movimiento feminista logró instalar en la agenda pública una problemática históricamente silenciada.
“Hace 11 años que cada 3 de junio salimos masivamente a las calles”, expresó, y remarcó que la consigna Ni Una Menos no se limita a denunciar los asesinatos, sino que también expone las condiciones sociales que profundizan la desigualdad. “Cuando decimos ‘Ni Una Menos’, también es porque queremos ni una menos sin trabajo o ni una menos sin vivienda”, agregó.
La exlegisladora también repudió las declaraciones de periodistas que, tras conocerse el caso de Agostina, pusieron el foco en el accionar de la víctima o de su madre, en lugar de responsabilizar al femicida. En particular, cuestionó a Luis Majul y sostuvo que ese tipo de discursos no son simples opiniones individuales.
Para Cano Kelly, esos planteos “forman parte de una alineación política con un Gobierno nacional que no solo niega los femicidios, sino que niega cualquier desigualdad de género entre hombres y mujeres”.
En ese marco, apuntó directamente contra el presidente Javier Milei, a quien acusó de “relegitimar” un discurso de violencia machista y misógina. La dirigente planteó que el desafío del movimiento de mujeres es denunciar no solo cada femicidio, sino también las complicidades judiciales y políticas que permiten que esas violencias se reproduzcan.
Además, advirtió que en la provincia de Buenos Aires continúa registrándose “un femicidio cada 34 horas” y cuestionó la falta de recursos destinados a la asistencia y protección de víctimas de violencia de género. Entre otros puntos, señaló que las plazas disponibles para mujeres en situación de violencia siguen siendo escasas.
“El femicidio es un problema de todos y todas”, sostuvo Cano Kelly, y llamó a que la defensa de los derechos de las mujeres y diversidades sea asumida también por los varones y por el conjunto de la clase trabajadora.
Sobre el final, la referente del PTS reclamó un rol más activo de las centrales sindicales frente a las demandas del movimiento feminista. “Nosotros le exigimos también a las centrales sindicales que tomen nuestras demandas en sus manos”, señaló.
Y concluyó: “Estamos ante una situación en la que las mujeres hacemos de todo, todo el tiempo, para enfrentar esto; entonces, las direcciones sindicales también tienen que estar a la altura”.