La aprobación llegó luego de casi diez años de tramitaciones ante distintas áreas de la administración provincial y fue presentada por el intendente Pablo Descalzo como una herramienta clave para planificar el crecimiento de la ciudad durante la próxima década.
El Código de Ordenamiento Urbano, conocido como COU, es la norma que regula la división, ocupación, edificación y uso del suelo dentro del distrito. Define qué actividades comerciales, residenciales o industriales pueden desarrollarse en cada zona, así como las características y dimensiones de las construcciones permitidas. En el caso bonaerense, cada municipio puede elaborar su propia normativa, pero debe ajustarse a los lineamientos del Decreto Ley N° 8912/77, que establece el marco general para el ordenamiento territorial en la provincia.
Durante una entrevista en el programa Primer Plano, emitido por canal Somos de Flow, Descalzo destacó la importancia del aval provincial y sostuvo que el objetivo del municipio es proyectar el desarrollo urbano sin perder de vista la identidad local. “Nosotros estamos pensando en cuál es el Ituzaingó que pretendemos para los próximos años”, afirmó.
El jefe comunal remarcó que la planificación urbana debe contemplar al conjunto de la población y no quedar condicionada únicamente por la disponibilidad de fondos nacionales o provinciales. “Cuando uno planifica y diseña una ciudad, la tiene que planificar para todos y todas, desde el primero al último habitante de Ituzaingó. Eso se hace con recursos, financiamiento, con el objetivo de garantizar también la independencia política del Municipio. Porque si no, cuando a un presidente se le ocurre destinar o no destinar recursos se te cae la planificación”, expresó.
La homologación del COU también fue valorada por sectores de la oposición local. El referente Gastón di Castelnuovo lo calificó como “el mejor del país” en materia de desarrollo urbano. Incluso, según se indicó, otros municipios consultaron la experiencia de Ituzaingó para tomarla como referencia en la elaboración de sus propias normativas.
Uno de los puntos centrales del Código es ordenar el crecimiento de la ciudad, preservar el ambiente, optimizar la prestación de servicios públicos como agua, cloacas y energía, y sostener la calidad de vida de los vecinos. En ese marco, Descalzo señaló que Ituzaingó viene registrando un fuerte crecimiento comercial y urbano, acompañado por inversiones privadas que, durante los últimos diez años, superaron los 2.500 millones de dólares.
Desde el municipio estiman que la homologación del COU podría favorecer la llegada de nuevas inversiones en la próxima década, especialmente cuando se estabilicen las variables económicas. Sin embargo, el intendente aclaró que ese crecimiento no implicará una expansión desordenada ni una pérdida de la impronta residencial y verde que caracteriza al distrito.
“El Municipio está tomando un carácter comercial muy importante. De hecho, en la discusión del Código restringimos las zonas industriales, porque era una demanda también de los vecinos del barrio Villa León, por ejemplo, donde teníamos la mayor cantidad de fábricas y nos pidieron evitar la instalación de industrias”, explicó Descalzo.
En esa línea, el jefe comunal sostuvo que la planificación incorporó demandas vecinales y criterios ambientales. Uno de los compromisos asumidos es limitar el crecimiento en altura a una porción reducida del territorio. Según precisó, solo el 4,6% de la superficie total de Ituzaingó estará habilitada para ese tipo de desarrollo.
“Quiero comprometerme con esto a que, más allá de que pretendemos que Ituzaingó crezca y se desarrolle, crezca en altura solamente en el 4,6% del total del territorio. Si me pregunta el vecino del barrio El Pilar, ¿va a haber edificios? No, igual que en Parque San Antonio o en el barrio Aeronáutico”, concluyó.