La dirigente del Frente Renovador sostuvo que fortalecer el acceso a la Justicia requiere no sólo designaciones pendientes, sino también perfiles preparados para abordar problemáticas actuales como la violencia contra las mujeres y los delitos vinculados a internet.
En diálogo con LANOTICIA1, Galmarini remarcó que el funcionamiento del sistema judicial bonaerense depende, en buena medida, de completar los cargos que permanecen sin ocupar. “Me parece que hay que seguir ocupando los espacios que están sin ocupar dentro de la Justicia”, señaló, al referirse a los objetivos de trabajo de la comisión para la labor parlamentaria de 2026.
La legisladora fue más allá y vinculó esa discusión institucional con la necesidad de garantizar respuestas concretas a la ciudadanía. “Si lo que buscamos es un mejor servicio de Justicia, lo primero que hay que hacer es que haya jueces, fiscales, defensores y toda la estructura que se necesita para eso”, afirmó.
Las declaraciones de Galmarini se producen en un contexto atravesado por el debate sobre la capacidad de respuesta estatal frente a la violencia de género, a pocos días de una nueva movilización del colectivo Ni Una Menos y luego de que el femicidio de Agostina Vega, en Córdoba, volviera a exponer las fallas institucionales que se repiten ante denuncias y situaciones de riesgo.
Aunque la entrevista fue realizada antes de que se conociera ese crimen, la senadora planteó que la violencia contra las mujeres será uno de los ejes que tendrá en cuenta al momento de analizar acuerdos vinculados al Poder Judicial. “Hay un tema que a mí me preocupa mucho que es la violencia contra las mujeres. Ese para mí va a ser un eje muy importante”, subrayó.
En ese sentido, sostuvo que el sistema judicial debe contar con funcionarios que comprendan las demandas actuales de la sociedad y las particularidades territoriales de la provincia. Para Galmarini, no alcanza con cubrir cargos: también es necesario que quienes lleguen a esos lugares tengan una mirada actualizada sobre los conflictos que deben resolver.
“Alguien que entienda del territorio, que entienda cuáles son los nuevos problemas, no solamente a los que están habituados”, expresó la legisladora, al referirse a la necesidad de fortalecer el acceso de vecinos y vecinas a juzgados y fiscalías.
Entre esos nuevos desafíos, la senadora mencionó los delitos mediados por la tecnología. “Cada vez tenemos más problemas asociados a internet”, advirtió, en una referencia que incluye fenómenos como las ciberestafas, el grooming y distintas formas de violencia digital que afectan especialmente a niñas, adolescentes y mujeres.
Galmarini también puso el foco en la autonomía de las mujeres y en la obligación del Estado de protegerlas cuando se encuentran en situaciones de vulnerabilidad. “Trabajar para que las mujeres tengan autonomía y, si no pueden tener autonomía, defenderlas de quien las hostiga, quien las golpea, quien intenta matarlas o las mata”, sostuvo.
Uno de los puntos centrales de la discusión judicial bonaerense es la situación de la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires, que actualmente funciona con tres integrantes sobre un total de siete cargos. Las cuatro vacantes pendientes siguen siendo una deuda institucional y cualquier nombramiento deberá pasar por la comisión de Asuntos Constitucionales y Acuerdos antes de llegar al recinto del Senado.
Sobre este punto, Galmarini indicó que la vicegobernadora Verónica Magario y el presidente de la Cámara de Diputados bonaerense, Alejandro Dichiara, ya mantuvieron conversaciones con integrantes del máximo tribunal. “Entiendo que la vicegobernadora Magario y el presidente de Diputados, Dichiara, ya estuvieron charlando con los tres. Así que entiendo que el presidente de la comisión hará un informe y veremos qué se puede y qué no se puede”, señaló.
El reclamo por acelerar las designaciones también fue planteado por magistrados bonaerenses, que pidieron avanzar con mayor celeridad para fortalecer la institucionalidad y la capacidad de conducción de la Corte. La primera vacante lleva seis años sin cubrir, mientras que la desintegración más reciente del tribunal se profundizó tras la renuncia de Luis Genoud, hace más de dos años.
Además de la agenda judicial, Galmarini se refirió al funcionamiento del Senado bonaerense y a la necesidad de alcanzar acuerdos políticos que permitan acelerar el tratamiento de los proyectos. Según señaló, la vicegobernadora también busca generar consensos para que haya más sesiones y las iniciativas puedan avanzar con mayor rapidez.
“Ella tiene también la idea de llegar a acuerdos para que haya más sesiones, para que las cosas salgan más rápido”, afirmó la senadora. Y cerró: “Así que estamos encaminados. Ahora hay que poner el carro a andar”.