El gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó en Mar del Plata el cierre del Primer Congreso Bonaerense del Trabajo, un encuentro que reunió a dirigentes sindicales, funcionarios provinciales, representantes empresariales, intendentes y trabajadores de distintos puntos del país. La actividad, organizada por el Ministerio de Trabajo bonaerense junto al Consejo Federal de Inversiones, tuvo como eje el debate sobre la situación laboral en Argentina y el impacto de las políticas económicas nacionales sobre el empleo formal.
El encuentro se desarrolló durante dos jornadas en el hotel Intersur 13 de Julio, perteneciente al Sindicato de Luz y Fuerza, y contó con una fuerte presencia del sindicalismo vinculado a la CGT. Entre los participantes estuvieron el cosecretario general de la central obrera, Octavio Argüello; el secretario general de FATSA, Héctor Daer; Hugo Moyano hijo, además de referentes gremiales, cámaras empresarias y representantes de los 135 municipios bonaerenses.
En ese marco, Kicillof buscó mostrar volumen político y territorial en torno a una agenda centrada en la defensa del trabajo, en un contexto marcado por la caída de la actividad económica, el cierre de empresas y la pérdida de puestos laborales. Durante su discurso, el mandatario volvió a confrontar con el Gobierno nacional y sostuvo que el modelo económico impulsado por Javier Milei tiene como consecuencia directa la precarización de las condiciones de vida de los trabajadores.
“Por las políticas económicas del Gobierno nacional ya cerraron 24 mil empresas y se perdió medio millón de puestos de trabajo”, advirtió Kicillof ante el auditorio. En esa línea, cuestionó que los sectores que muestran crecimiento sean el primario y el financiero, mientras que la industria, el comercio y la construcción atraviesan un fuerte retroceso.
El gobernador afirmó que la destrucción del empleo formal y la pérdida de ingresos no pueden entenderse como daños colaterales de la política económica nacional, sino como parte del corazón del programa libertario. “Destruir el trabajo formal y los ingresos no son efectos secundarios ni errores de cálculo: son las piezas centrales del modelo económico precarizador que impulsa Javier Milei”, sostuvo.
El Congreso Bonaerense del Trabajo fue presentado por la Provincia como un espacio federal de discusión sobre empleo, producción e inclusión laboral. Según informaron desde la organización, más de seis mil trabajadores y trabajadoras participaron de las distintas mesas de debate, donde se abordaron problemáticas vinculadas a la formalización, el desarrollo productivo y los desafíos del mundo laboral en el actual escenario económico.
Antes del cierre a cargo de Kicillof, el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, destacó el nivel de participación alcanzado y señaló que el encuentro permitió construir un documento con aportes de distintos sectores. “Superamos ampliamente las expectativas. Hubo participación de todos los sectores del trabajo, con los cuales conformamos un documento que refleja la situación real que vive nuestro país”, expresó.
Correa, que además de integrar el gabinete provincial tiene una trayectoria sindical como referente del gremio de curtidores, viene ocupando un lugar central en el armado del vínculo entre el kicillofismo y el movimiento obrero. El congreso funcionó también como una demostración de esa articulación política, con presencia de gremios tradicionales, sectores estatales y organizaciones sindicales combativas.
Kicillof aprovechó ese marco para plantear una mirada de país contrapuesta a la del Gobierno nacional. “Los argentinos sabemos muy bien que no hay proyecto de país si no hay participación popular del movimiento obrero y de los empresarios genuinos y nacionales”, afirmó.
En el cierre, el mandatario bonaerense insistió en que la salida a la crisis no puede construirse sobre el ajuste ni sobre la destrucción de derechos laborales, sino a partir de un modelo que integre educación, ciencia, industria y empleo. “Este Congreso llegó para demostrar que hay otro camino: el de una Nación con ciencia, educación, industria y empleo. Eso es lo que vinimos a reafirmar hoy: gobernar es cuidar a los nuestros y crear trabajo”, concluyó.
Del encuentro también participaron ministros y funcionarios del gabinete bonaerense, entre ellos Carlos Bianco, Javier Rodríguez, Augusto Costa, Andrés Larroque, Silvina Batakis, Cristian Girard, Santiago Pérez Teruel y Romina Barrios. Además, estuvieron presentes legisladores provinciales, intendentes de distintas localidades y el concejal de General Pueyrredon Gustavo Pulti, en una jornada que combinó debate laboral, respaldo sindical y proyección política.