viernes 29 de mayo de 2026
- Edición Nº2732

País

declaraciones

Advierten que el Gobierno sostiene el superávit “a costa de destruir el mercado interno”

12:34 | El presidente de Industriales Pymes Argentinas alertó por el cierre de casi 25 mil empresas aportantes y la pérdida de más de 364 mil empleos asalariados. Reclamó una emergencia productiva, laboral y fiscal para frenar la caída del sector manufacturero.



El presidente de Industriales Pymes Argentinas, Daniel Rosato, expresó una fuerte preocupación por el cierre de empresas, la caída del empleo y el deterioro del mercado interno. En ese marco, cuestionó la política económica del Gobierno nacional y sostuvo que la administración de Javier Milei “sostiene el superávit en exportaciones, la paz cambiaria y el riesgo país a costa de la destrucción del mercado interno y la eliminación de las pymes”.

En diálogo con Radio Provincia, Rosato describió un escenario crítico para el sector industrial pyme. Según indicó, muchas empresas “tienen que dejar de producir”, atraviesan embargos, acumulación de deudas y una fuerte retracción de la actividad. Esa situación, afirmó, ya se tradujo en el cierre de 24.978 empresas aportantes.

El dirigente pyme también advirtió sobre el impacto laboral de la crisis. “Al mes de febrero tenemos 364.554 empleos asalariados menos”, señaló. Además, sostuvo que durante 2026 el país comenzó con un promedio de 36.300 empleados menos por mes y estimó que, de continuar la tendencia, en marzo se podría llegar a los 400 mil puestos de trabajo perdidos.

Frente a este panorama, Rosato reclamó la intervención directa del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo. “Pedimos que intervengan para frenar esta ola de cierre de empresas y la crisis que atraviesa el sector industrial manufacturero”, planteó.

Reclamo por una emergencia productiva

 

Rosato sostuvo que una eventual recomposición del sector sólo será posible si el Gobierno toma “decisiones políticas” y las impulsa en el Congreso de la Nación. En ese sentido, propuso avanzar con una emergencia económica, productiva, laboral y fiscal que permita contener la crisis industrial.

Según explicó, esa emergencia debería incluir medidas orientadas a reactivar el mercado interno, sostener a las empresas y frenar los despidos sin causa. Para el dirigente, el problema no se resuelve únicamente con variables macroeconómicas, sino con herramientas concretas que permitan recuperar la producción y el consumo.

Entre las medidas reclamadas, mencionó beneficios impositivos, acceso a créditos con tasas blandas y mecanismos de financiamiento para aliviar la situación de trabajadores y empresas. También planteó la necesidad de “sacar la deuda de tarjeta a los trabajadores”, inyectar pesos en la economía y reactivar el consumo.

“No hay otra salida, porque entramos en un embudo que está muy complicado”, advirtió.

“El Gobierno desconoce el mercado interno”

 

Rosato remarcó que los datos oficiales sobre caída de ventas “no muestran ninguna mejora” y sostuvo que la preocupación del sector productivo se profundiza porque el Gobierno “no reacciona” frente a la crisis.

“El Gobierno no toma ninguna medida y esto es porque no le importa o desconoce la realidad”, afirmó. Para el titular de Industriales Pymes Argentinas, la política económica actual mira hacia el exterior en busca de inversiones, pero desatiende a los actores productivos que ya están instalados en el país.

En esa línea, cuestionó que se priorice la búsqueda de capitales externos mientras las pymes nacionales enfrentan cierres, deudas y pérdida de rentabilidad. “El Gobierno busca inversiones en el exterior cuando tiene inversores dentro del país”, señaló.

Rosato recordó además que las pequeñas y medianas empresas generan una parte fundamental del empleo nacional. Según remarcó, las pymes representan alrededor del 70% de la mano de obra del país, pero no cuentan con beneficios suficientes para atravesar la crisis.

El dirigente también mencionó otro dato que, según afirmó, refleja el deterioro del tejido productivo: sólo en la Ciudad de Buenos Aires se registraron en febrero 90 mil pedidos de concursos preventivos.

Para Rosato, ese número forma parte de un cuadro más amplio de endeudamiento, caída de ventas y pérdida de capacidad productiva. La advertencia del sector pyme apunta, entonces, a instalar un reclamo urgente: sin mercado interno, sin consumo y sin financiamiento, la industria manufacturera queda cada vez más expuesta al cierre de empresas y a la destrucción de empleo.

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