En la sesión de este jueves de la Cámara de Diputados bonaerense, la legisladora Viviana Guzzo, del bloque Fuerza Patria, realizó un homenaje a María Eva Duarte de Perón al cumplirse 117 años de su nacimiento. En su alocución, la diputada destacó la dimensión humana, social y política de Evita, a quien definió como una figura central de la historia argentina y del sentimiento popular.
Guzzo estructuró su intervención a partir de lo que denominó “las tres Evas”: la Eva niña, la Eva joven y la Eva mujer política. Desde esa mirada, buscó reconstruir no sólo la figura histórica, sino también el recorrido personal de una mujer marcada por el origen humilde, la desigualdad social y la decisión de transformar esa experiencia en acción política.
“La primera es la Eva niña, la que nació en Los Toldos, alejada de los privilegios, y que desde muy temprana edad supo de las desigualdades y del juicio social”, expresó la diputada. En ese sentido, señaló que aquella infancia estuvo atravesada por el dolor de no encajar en los moldes de una época injusta, pero también por la dignidad de los hogares humildes, la solidaridad de los vecinos y el esfuerzo cotidiano de las madres.
Para Guzzo, esa etapa no quebró a Evita, sino que la formó. “Le enseñó a mirar a los demás desde su propia experiencia y no desde la distancia”, sostuvo, al vincular la historia personal de Eva Duarte con su posterior compromiso con los sectores postergados.
Luego, la legisladora bonaerense se refirió a la “Eva joven”, a la muchacha del interior que decidió viajar a la gran ciudad para cumplir sus sueños y abrirse camino como actriz en un país donde el origen social parecía condicionar el destino de las personas.
En ese tramo de su discurso, Guzzo remarcó que en esa experiencia ya aparecía una convicción profundamente asociada al peronismo: la idea de que nadie debía quedar condenado por la cuna en la que nació. “Mucho antes de que habláramos de movilidad social ascendente, Evita, a través de su historia, mostraba lo que era eso”, afirmó.
La diputada sostuvo que esa enseñanza conserva vigencia en la actualidad, porque Evita “sigue diciendo que vale la pena animarse, que los sueños no son patrimonio de unos pocos y que el progreso debe ser un derecho y no un privilegio”.
Finalmente, Guzzo evocó a la “Eva mujer” y a la “Eva política”, aquella que, tras conocer a Juan Domingo Perón, decidió dedicar su vida a transformar la realidad de los argentinos y argentinas. La definió como una dirigente que convirtió la sensibilidad frente al dolor popular en acción política concreta.
“La Eva que entendió que el dolor del pueblo no podía esperar, la que convirtió la sensibilidad en acción política, la que llevó derechos allí donde habitaba el abandono”, expresó la legisladora.
En ese marco, recordó que durante el gobierno de Juan Domingo Perón la dignidad se convirtió en una bandera de Estado y la justicia social en una conquista. También destacó el rol de Evita junto a trabajadores, mujeres, adultos mayores, niñas y niños que habían sido postergados por lo que calificó como “la Argentina de privilegio”.
Guzzo subrayó, además, que la obra pública y política de Evita se desarrolló en apenas seis años de vida pública. “Hay vidas que no se miden por el tiempo, sino por la huella que dejan en su pueblo”, afirmó.
Sobre el cierre de su intervención, la diputada reivindicó la actualidad del legado de Eva Perón y sostuvo que su figura continúa presente en cada persona que defiende la justicia social como una obligación moral.
“A 117 años de su nacimiento, Evita sigue viva. Vive en cada argentino y en cada argentina que cree en la justicia social no como una consigna vacía, sino como una obligación moral. Vive en cada pibe y en cada piba que sueña con un futuro mejor”, concluyó Guzzo.