El gobernador Gustavo Sáenz anunció que la Provincia financiará con fondos propios la continuidad de las obras de reparación sobre la Ruta Nacional 9/34, en el tramo comprendido entre Metán y Rosario de la Frontera. La decisión vuelve a exponer una tensión que se repite en el norte argentino: Salta termina haciéndose cargo de infraestructura vial que, por jurisdicción y responsabilidad, corresponde al Estado nacional.
“Tomé la decisión de financiar con fondos provinciales la continuidad de obras en la Ruta Nacional 9/34, uno de los principales ingresos a Salta, en el tramo Metán-Rosario de la Frontera. Son 27 kilómetros fundamentales para la seguridad vial, la conectividad y el desarrollo de Salta”, expresó el mandatario provincial a través de sus redes sociales.
Tomé la decisión de financiar con fondos provinciales la continuidad de obras en la Ruta Nacional 9/34, uno de los principales ingresos a Salta, en el tramo Metán – Rosario de la Frontera.
— Gustavo Sáenz (@GustavoSaenzOK) May 26, 2026
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La medida incluye el pago de certificados pendientes y un anticipo financiero para avanzar con tareas de saneamiento integral de la calzada, bacheo profundo y perfilado de banquinas. Según se indicó, la decisión podría llegar a representar un desembolso de hasta $3 mil millones para la Provincia, en caso de que la Nación no pague en tiempo y forma los certificados que Salta avala.
Si bien el anuncio apunta a destrabar una obra largamente reclamada, el problema de fondo excede al tramo puntual. La Ruta Nacional 9/34 es uno de los corredores más importantes para el ingreso a Salta, la circulación de vehículos particulares y el transporte de mercancías vinculadas a la producción minera y agrícola. Su deterioro impacta directamente en la seguridad vial, pero también en la competitividad y el desarrollo económico de la provincia.
Las obras habían sido prometidas y firmadas por la Nación en reiteradas oportunidades. Sin embargo, hasta mayo de 2025 no se habían iniciado los trabajos comprometidos. El proyecto original contempla el ensanche, la repavimentación y la iluminación del tramo, considerado uno de los puntos críticos del corredor bioceánico del norte argentino y señalado desde hace años por su peligrosidad y abandono.
El convenio entre la Provincia y la Nación para intervenir el tramo Metán-Rosario de la Frontera existe formalmente, pero la ejecución concreta quedó nuevamente atada a la capacidad de respuesta del Gobierno provincial. En los hechos, Salta deberá adelantar fondos para garantizar una obra que debería ser financiada por el Estado nacional.
La situación se inscribe en un escenario más amplio de paralización o demora de obras estratégicas. El puente Vaqueros, la circunvalación de Salta y distintos tramos de las rutas nacionales 40 y 51 también registraron retrasos por falta de fondos nacionales, lo que obligó a la Provincia a intervenir o reclamar públicamente por la continuidad de los proyectos.
En ese contexto, la decisión de Sáenz funciona como respuesta de gestión, pero también como señal política hacia la Casa Rosada. Mientras el Gobierno nacional sostiene una política de fuerte restricción del gasto público y limita el financiamiento de la obra pública, las provincias quedan frente a la presión concreta de sostener servicios, infraestructura y conectividad con recursos propios.
El caso de la Ruta 9/34 vuelve a instalar una pregunta incómoda en la agenda federal: cuánto tiempo más deberán los salteños financiar con fondos provinciales obras que corresponden a la Nación.