En la antesala del primer Congreso Bonaerense del Trabajo, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, apuntó con dureza contra el Gobierno de Javier Milei y advirtió sobre las consecuencias de lo que definió como una “catástrofe laboral e industrial” impulsada por la gestión libertaria.
El encuentro se desarrollará este jueves y viernes en Mar del Plata y contará con la participación del gobernador Axel Kicillof, además de funcionarios, dirigentes sindicales, representantes de cooperativas, pymes, grandes empresas, universidades y militantes de distintas provincias del país.
Correa sostuvo que las jornadas buscarán darle un marco institucional a una discusión que, según señaló, ya se viene desarrollando en unidades básicas, gremios, universidades y espacios vinculados al mundo del trabajo. En ese sentido, destacó que el Congreso tendrá una perspectiva federal y estará atravesado por “la mirada del trabajador en un mundo real”.
El funcionario bonaerense cuestionó el discurso oficial sobre la modernización laboral y lo contrastó con las discusiones que se dan a nivel internacional. “El mundo real hoy disminuye la jornada semanal y la jornada diaria, y nosotros acá, en Argentina, hablamos de modernidad y decimos que hay que trabajar 13 o 14 horas”, planteó.
Uno de los objetivos del Congreso será elaborar un documento final con las conclusiones de las distintas comisiones de debate. Correa explicó que en cada instancia habrá relatores encargados de transcribir los intercambios, con la intención de construir una herramienta política y programática que luego pueda circular por otras provincias.
“Apuntamos a tener un documento que sirva como una herramienta federal con un posicionamiento claro sobre cuáles son las políticas laborales que nosotros deberíamos construir después de esta catástrofe, en términos industriales y laborales, que está llevando adelante este gobierno de extrema derecha”, afirmó.
El ministro aclaró que esa producción colectiva no será presentada como “una fórmula mágica”, sino como una herramienta surgida de las miradas provinciales que participen de su redacción. La intención, indicó, es consolidar una propuesta de alcance federal frente al escenario laboral abierto por las políticas nacionales.
Entre los ejes del debate, Correa mencionó la necesidad de abordar una “modernidad real”, con especial atención a los trabajadores de plataformas digitales, la ampliación del trabajo registrado y con derechos, y la reducción de los obstáculos en los procesos judiciales laborales de la provincia de Buenos Aires. Para el funcionario, el desafío pasa por pensar una modernización que no implique pérdida de derechos, sino ampliación del mundo laboral.
En ese marco, volvió a cuestionar la Ley Bases y sostuvo que su aprobación marcó dos direcciones centrales: por un lado, el inicio de un proceso de quita de derechos laborales, profundizado luego con la reforma laboral; por otro, la reinstalación de políticas extractivistas vinculadas al “saqueo de los recursos naturales”.
Correa fue más allá y acusó al Gobierno nacional de buscar un retroceso histórico en materia de derechos. Según expresó, la gestión libertaria intenta llevar a los trabajadores y trabajadoras “al preperonismo” y al país hacia una condición de “neocolonia”.
“El Gobierno está entregando los recursos, y uno de los objetivos es entregar nuestra industria nacional para ser solamente un país agroexportador”, sostuvo el ministro bonaerense, en una crítica directa al modelo económico de Milei.
De cara al futuro político, Correa aseguró que el Congreso también tendrá una proyección hacia 2027, con la intención de fortalecer una mirada común entre trabajadores, sindicatos, sectores empresarios y organizaciones políticas. En clave interna, planteó que el peronismo debe recuperar una estrategia integral y volver a constituirse como “el movimiento peronista del pueblo trabajador”.