lunes 25 de mayo de 2026
- Edición Nº2728

País

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Fuerte advertencia de García Cuerva en el Tedéum

10:51 | El Presidente participó de la tradicional ceremonia en la Catedral Metropolitana junto a parte de su Gabinete y funcionarios de primera línea. La jornada estuvo atravesada por el intento del Gobierno de mostrar cohesión interna, aunque la exclusión de la vicepresidenta volvió a dejar en evidencia las tensiones dentro de La Libertad Avanza.



El presidente Javier Milei encabezó este lunes la tradicional participación del Gobierno nacional en el Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, en una jornada que el oficialismo buscó convertir en una señal de unidad política luego de una semana marcada por fuertes tensiones internas en La Libertad Avanza.

La ceremonia religiosa, presidida por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, se desarrolló con la presencia de ministros, funcionarios nacionales y autoridades porteñas. Milei llegó caminando desde Casa Rosada hasta la Catedral acompañado por dirigentes de su círculo más cercano, en una postal cuidadosamente diseñada por Balcarce 50 para mostrar orden y respaldo alrededor de la figura presidencial.

La actividad había comenzado a la medianoche con la transmisión en cadena nacional del Himno Nacional Argentino. Durante la mañana, en Plaza de Mayo, se realizó el izamiento de la bandera y se entonó el himno con la Fanfarria Alto Perú frente a la Pirámide de Mayo. También se repartió chocolate caliente entre quienes se acercaron a participar de la ceremonia.

A diferencia de otros episodios recientes, Milei tuvo esta vez un gesto cordial con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, a quien saludó afectuosamente. El dato no pasó inadvertido en una jornada donde cada gesto público fue leído en clave política.

Una foto buscada en medio del ruido interno

En Casa Rosada hubo especial preocupación por garantizar la presencia de ministros y principales funcionarios nacionales. La intención del Gobierno fue construir una imagen de cohesión luego de los cortocircuitos entre el sector alineado con Santiago Caputo y el armado político que responde a Karina Milei y Martín Menem.

La interna libertaria atraviesa desde hace meses distintas capas del oficialismo, con cruces públicos, tensiones en redes sociales y disputas por el control político del espacio. En ese contexto, el Tedeum fue leído no solo como una ceremonia religiosa, sino también como una puesta en escena hacia adentro y hacia afuera de La Libertad Avanza.

Tras la actividad en la Catedral, Milei tenía previsto encabezar una reunión ampliada de Gabinete en Balcarce 50, con el objetivo de revisar la agenda de gestión y relanzar políticamente al Gobierno después de días de alta exposición interna.

La ausencia de Villarruel volvió a marcar distancia

Sin embargo, la foto de unidad tuvo una ausencia de peso: la vicepresidenta Victoria Villarruel no participó del Tedeum. Desde su entorno aseguraron que no recibió una invitación formal para asistir al acto, lo que profundizó la lectura sobre el deterioro del vínculo con el núcleo duro del Presidente.

“La Vicepresidente de la Nación no ha sido invitada al Tedeum del 25 de mayo. Las invitaciones son cursadas formalmente por la Secretaría General de la Presidencia, a través del área de ceremonial”, indicaron desde el entorno de Villarruel, según el material consignado.

La exclusión de la titular del Senado se produce luego de meses de distanciamiento con Milei y con sectores centrales del oficialismo. Si bien se esperaba que ambos representantes del Poder Ejecutivo pudieran coincidir públicamente en una fecha institucional, finalmente la vicepresidenta quedó fuera de la ceremonia.

El mensaje de García Cuerva: diálogo, prudencia y menos polarización

Uno de los momentos más esperados fue la homilía de Jorge García Cuerva. El arzobispo porteño apeló a la “prudencia” de las autoridades y pidió fortalecer la concordia y la justicia para que los argentinos puedan vivir en “paz y prosperidad” .

Frente al Presidente y a funcionarios nacionales, García Cuerva planteó que muchos argentinos atraviesan situaciones de parálisis en sus esperanzas, oportunidades y dignidad. En ese sentido, pidió no concentrarse únicamente en buscar culpables, sino en asumir responsabilidades y encontrar soluciones .

El arzobispo también dejó una advertencia directa a la dirigencia política. “Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro y a la reconciliación”, señaló durante la ceremonia, en un mensaje que resonó especialmente por el contexto de enfrentamientos internos y polarización pública .

Además, cuestionó la violencia verbal y el clima de agresividad en redes sociales. En uno de los pasajes más fuertes de su mensaje, habló de los “haters de hoy” y del “terrorismo de las redes”, al advertir sobre las prácticas de descalificación, difamación y ataques desde las pantallas .

El Tedeum dejó así una doble imagen. Por un lado, el Gobierno intentó ordenar su tropa y mostrar respaldo institucional alrededor de Milei. Por otro, la ausencia de Villarruel y el tono de la homilía de García Cuerva pusieron sobre la superficie las tensiones que atraviesan al oficialismo y el reclamo de mayor diálogo en la dirigencia.

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