lunes 25 de mayo de 2026
- Edición Nº2728

Provincia

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CAME advirtió que los cambios en Zona Fría golpearán a familias y pymes patagónicas

09:14 | El Bloque Patagónico de la entidad expresó su preocupación por la reforma al régimen compensatorio. Alertó que la medida podría encarecer las facturas, afectar el consumo, reducir la competitividad y profundizar las dificultades del sector productivo regional.



La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), a través de su Bloque Patagónico, manifestó su preocupación por las modificaciones impulsadas sobre el Régimen de Zona Fría y advirtió sobre el impacto directo que podrían tener en la Patagonia, tanto en los hogares como en las pequeñas y medianas empresas.

La entidad acompañó el planteo de cámaras empresarias y productivas de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, que alertaron que la reforma afectaría el poder adquisitivo de las familias, la competitividad de las pymes y el desarrollo económico regional.

Desde CAME remarcaron que la Patagonia presenta condiciones climáticas, geográficas y demográficas particulares, que hacen del gas y la energía servicios esenciales durante gran parte del año. En amplias zonas del sur argentino, las bajas temperaturas se extienden entre ocho y nueve meses, lo que vuelve prácticamente imposible reducir de manera significativa el consumo energético en hogares, comercios e industrias.

Una compensación por condiciones estructurales

El planteo de las entidades patagónicas sostiene que las modificaciones propuestas alteran la lógica histórica del régimen compensatorio, concebido para equilibrar las asimetrías estructurales que enfrenta la región.

Según advirtieron, limitar el alcance del beneficio exclusivamente al valor del gas en boca de pozo implicaría trasladar a los usuarios costos crecientes vinculados al transporte, la distribución y los impuestos. Esto podría derivar en aumentos tarifarios por encima de la capacidad de pago de miles de familias patagónicas.

Las proyecciones de distintos organismos especializados, indicaron desde el sector empresario, estiman subas significativas en las facturas residenciales y comerciales. Para CAME, ese escenario tendría consecuencias inmediatas sobre el consumo interno, la actividad económica y el sostenimiento del empleo en la región.

Preocupación por el impacto en las pymes

La entidad también puso el foco en la situación de las pequeñas y medianas empresas patagónicas, que ya atraviesan un contexto complejo marcado por la caída de ventas, el incremento de los costos operativos y las dificultades financieras.

En ese marco, incorporar una nueva presión tarifaria sobre comercios, industrias y actividades productivas podría profundizar la desaceleración económica y afectar la capacidad de sostener puestos de trabajo.

“La región patagónica no reclama privilegios; reclama el reconocimiento de condiciones objetivas que históricamente justificaron políticas diferenciales”, señalaron desde el Bloque Patagónico de CAME. En esa línea, remarcaron que el costo energético en el sur argentino no puede ser analizado con los mismos parámetros que en otras regiones del país.

Pedido de diálogo federal

El pronunciamiento fue acompañado por la Cámara de Comercio, Industria y Producción de La Pampa; la Cámara de Comercio y Afines de General Pico; la Federación de Entidades Empresarias Neuquinas; la Federación de Entidades Empresarias de Río Negro; la Federación de Empresas y Entidades de Bariloche y Zona Andina; la Federación Empresaria del Chubut; la Federación Económica de Santa Cruz; y la Cámara de Comercio y Otras Actividades Empresarias de Ushuaia.

Todas estas entidades, que integran el Bloque Patagónico de CAME, consideraron imprescindible abrir una instancia de diálogo institucional y federal antes de avanzar con la implementación definitiva de la reforma.

El sector empresario pidió evaluar de manera integral las consecuencias económicas y sociales de los cambios propuestos.

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