Miles de personas participaron este miércoles de la Marcha Federal por la Salud, una movilización que unió al Ministerio de Salud de la Nación con Plaza de Mayo para denunciar el impacto del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei sobre el sistema sanitario.
La protesta reunió a sindicatos, estudiantes, organizaciones sociales, asociaciones médicas y trabajadores hospitalarios bajo la consigna “La salud no puede esperar”. La convocatoria coincidió además con la habitual movilización de jubilados frente al Congreso.
Durante la jornada, los manifestantes cuestionaron el recorte presupuestario aplicado desde diciembre de 2023 y alertaron sobre las consecuencias que genera en hospitales públicos y programas sanitarios.
“Están colapsando todos los hospitales”, advirtieron desde distintos sectores que participaron de la marcha, donde también se denunciaron faltantes de medicamentos, problemas en la provisión de vacunas y el cierre de programas nacionales.
Uno de los reclamos centrales estuvo vinculado al desmantelamiento del programa Remediar y a las dificultades para acceder a tratamientos para VIH, hepatitis C, tuberculosis y enfermedades oncológicas.
Según señalaron los organizadores, el ajuste nacional incluyó además una reducción de más de 63 mil millones de pesos destinados a vacunas, medicamentos y políticas sanitarias.
La movilización fue impulsada por el Foro por el Derecho a la Salud junto a organizaciones gremiales, partidos políticos y entidades vinculadas al sistema sanitario.
Entre los participantes estuvo el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien en los últimos días había advertido sobre una situación de “abandono sanitario” por parte del Gobierno nacional.
La protesta también expuso la creciente disputa entre la administración de Javier Milei y la provincia de Buenos Aires por el financiamiento del sistema de salud. Mientras Nación sostiene que las provincias son responsables de administrar el área, desde el gobierno bonaerense aseguran que la quita de recursos y la interrupción de programas agravaron la crisis hospitalaria.
En ese contexto, el gobernador Axel Kicillof encabezó el martes un encuentro con intendentes bonaerenses para analizar el impacto del ajuste. Allí sostuvo que “la interrupción en la entrega de medicamentos y la eliminación de programas generaron un aumento sin precedentes en la mortalidad infantil, la mortalidad materna y las internaciones por causas evitables”.
En paralelo, desde el Gobierno nacional buscaron responder a las críticas con carteles colocados en la sede del Ministerio de Salud, donde remarcaron el nivel de inversión nacional y cuestionaron la situación financiera de la provincia de Buenos Aires.