El diputado bonaerense Juan Martín Malpeli, integrante del bloque Fuerza Patria y representante de la Octava sección electoral, presentó un proyecto de ley para crear el “Régimen de Promoción y Desarrollo de Bebidas Destiladas o Espirituosas Artesanales” en la provincia de Buenos Aires. La iniciativa apunta a fomentar la producción, comercialización y agregado de valor de destilados elaborados de manera artesanal, en un sector que viene mostrando crecimiento en distintos distritos bonaerenses y que, según advierten desde la Legislatura, todavía enfrenta trabas burocráticas y costos que dificultan su expansión.
El proyecto establece herramientas de promoción destinadas especialmente a micro y pequeñas destilerías. Entre ellas, contempla beneficios impositivos, líneas de financiamiento específicas, asistencia técnica y la articulación con circuitos turísticos y gastronómicos, con el objetivo de potenciar una actividad vinculada no solo a la producción, sino también al desarrollo local.
Además, la propuesta prevé la coordinación con el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y otros organismos nacionales competentes para garantizar la trazabilidad, la regularización y el cumplimiento de las normativas vigentes en la elaboración de bebidas destiladas o espirituosas.
En los fundamentos de la iniciativa, Malpeli destacó el crecimiento del sector en diferentes puntos de la provincia y mencionó como ejemplos a emprendimientos de La Plata, Bragado y Carlos Casares, cuyas producciones de gin y whisky obtuvieron reconocimientos internacionales.
Según sostuvo el legislador, el desarrollo de estas destilerías “genera empleo directo e indirecto y moviliza actividades vinculadas como la gastronomía y el turismo”.
“Desde Fuerza Patria entendemos que la producción artesanal bonaerense necesita un marco normativo que acompañe a quienes invierten, producen y generan trabajo en cada distrito de la provincia”, señaló Malpeli al explicar el espíritu del proyecto.
En la misma línea, remarcó que “la provincia de Buenos Aires tiene destilerías artesanales reconocidas internacionalmente, pero todavía existen trabas burocráticas y costos que dificultan el crecimiento del sector”.
Uno de los puntos centrales de la norma es la adecuación del nivel de complejidad ambiental para pequeñas y medianas destilerías artesanales. El planteo busca evitar que estos emprendimientos sean encuadrados bajo los mismos criterios que industrias de mayor escala o impacto, una situación que, según el diputado, termina encareciendo habilitaciones y limitando nuevas inversiones.
Malpeli argumentó que muchas de estas unidades productivas “son encuadradas como industrias de mayor impacto ambiental, pese a que sus procesos y residuos no tienen las mismas características”.
Con ese diagnóstico, el proyecto propone construir un marco regulatorio más acorde a la escala real de las destilerías artesanales, sin resignar controles ni exigencias de trazabilidad. Es decir, una rareza administrativa: intentar que el Estado no aplique el mismo molde a todo lo que se mueve, respira o fermenta. 🍸
“Queremos fortalecer una actividad que agrega valor a la producción local y que puede transformarse en un motor económico y cultural para muchas ciudades bonaerenses”, concluyó el legislador platense.