El gobernador Axel Kicillof recibirá este martes en La Plata a unos 70 intendentes para analizar la crisis sanitaria que atraviesan la provincia y los municipios tras los recortes de programas nacionales y el desfinanciamiento del Gobierno nacional. En el encuentro participarán mayoritariamente jefes comunales del oficialismo bonaerense.
Al igual que en la cumbre del 26 de marzo, en la administración provincial no esperan la presencia de intendentes opositores. Solo se anticipa la asistencia de una comitiva de alcaldes de la Unión Cívica Radical. La reunión busca coordinar una respuesta conjunta frente al ajuste en áreas clave del sistema de salud.
Kicillof presentará junto al ministro de Salud, Nicolás Kreplak, un informe detallado sobre el impacto de la reducción de fondos nacionales. Durante la jornada se firmará un acta acuerdo para reclamar por los recursos y políticas públicas afectadas, en particular tras el nuevo recorte de 63.000 millones de pesos que alcanza también a la compra de medicamentos.
Entre los puntos a tratar figuran la interrupción y desfinanciamiento de programas sanitarios, las dificultades en el acceso a medicamentos, la provisión de insumos y vacunas, y el aumento de la demanda sobre el sistema público. Desde la Provincia advierten que la presión sobre hospitales y centros de salud crece en un contexto de menores recursos y mayor cantidad de pacientes.
La cumbre se realiza en la previa de la Marcha Federal de Salud y concluirá con un documento firmado por los intendentes que será enviado al presidente Javier Milei. No es el primer reclamo conjunto: ministros y alcaldes ya se movilizaron a Buenos Aires para pedir la reactivación de la obra pública y revertir el recorte en el envío de alimentos.
Kreplak calificó de “negligencia” la situación de las vacunas y señaló que el país pasó de comprar 50 a 36 millones de dosis. Días atrás, junto a Kicillof, anunció un refuerzo en la entrega de medicamentos y cuestionó el fin del plan Remediar, al que definió como “criminal”. La Provincia reforzó el programa Medicamentos Bonaerenses para garantizar la cobertura de tratamientos prevalentes, mientras estima que la demanda en hospitales públicos bonaerenses creció un 30% por la caída de coberturas privadas.